EVANGELIO DEL VIERNES 04/03/2022, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
Grupo CRECE Internacional. Viernes después de Ceniza. Ciclo C/Año Par, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos y espirituales en nuestra época. Somos hermanos e hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹“No te acuerdes de las cosas pasadas, ni traigas a la memoria las cosas antiguas”, Is. 43,18. Vivir en el pasado es como estar en un barco mirando siempre hacia la popa, olvidando el presente. Lo más lindo del amor es que te da paz. Por eso cuando te encuentras con el amor de Dios y lo vives sientes que no te falta nada, que estás completo(a), pues Él es todo… Piénsalo: a la hora de la verdad es el único amor que no falla y que siempre está contigo. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Viernes 04/03/2022. (Mateo 9, 14-15). “En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: “¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?”. Jesús les respondió: “¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Dios no quiere sacrificios sino misericordia. Todo maltrato o renuncia a cualquier placer no tiene sentido fuera del amor. Recordemos lo que decía Gandhi: “Si yo duermo en el suelo por dormir en el suelo, soy un masoquista; en cambio, si yo duermo en el suelo por darle mi lecho a un hermano más necesitado que yo, eso es amor”. Aquí está el gran sentido de todo ayuno o sacrificio.
Jesús mismo ayunó durante cuarenta días (Mt. 4, 2). Pero no insiste con sus discípulos para que hagan lo mismo. Me imagino que estaría claro de que lo impuesto produce todo lo contrario de lo que se espera. Ante la pregunta sobre el por qué sus discípulos no ayunan, la respuesta fue simple, clara y obvia; como cuando lo interrogaron sobre el por qué sus seguidores comían del alimento destinado a las ofrendas del templo, la contestación fue contundente: “…porque tienen hambre”… ¡Boquiabiertas! Ante el no ayunar refutaría con una pregunta que no tiene respuesta, sino aceptación: “¿Cómo alguien va a estar triste si es tiempo de alegría?”.
Conozco a una persona muy devota… cuando va a comulgar, canta a todo pulmón: “Alabaré, alabaré”… Pero si alguien que no le cae bien está cerca de ella, deja de cantar y se coloca en el último lugar para no recibir el Cuerpo del Señor “al lado de ésa”. Entonces, reanuda su canto con entusiasmo: “Alabaré… a mi Señor”. Y no es capaz de descubrir que, con esa actitud de rechazo al otro, le sale este canto: “Yo odiaré, yo odiaré… Yo odiaré a mi Señor”.
Napoleón Bonaparte tuvo un altercado con un duque. Un día iba Napoleón caminando por una calle y al cruzar una esquina se encontró de frente con su enemigo, uno de los dos tenía que apartarse para dar paso al otro. Se miraron durante unos segundos cara a cara, como se ven dos enemigos. Luego, el duque dijo de muy mal talante:
-¡Yo no le cedo mi acera a ningún imbécil! -Napoleón contestó: “Pues, yo sí… ¡Pase usted!”.
Esta anécdota la leí en un almanaque que tengo por ahí… El que le corta la palabra y el trato a otro, no es malo, es un verdadero ignorante… un imbécil. El hombre sin amor no puede vivir plenamente.
En el evangelio de hoy aprendí… Ayuna en el odio y engorda en el amor. Esto es vivir en el Reino de Dios. No hay Eucaristía sin amor al prójimo.
-Esto suena un poco duro, ¿verdad?
-Sí, Boquiabierta sí, un poco…
-¿No estarás exagerando?.
-Boquiabierta, más “exagera” San Pablo cuando dice: “El que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, se está comiendo y bebiendo su propia condenación”, 1Cor. 11, 27. ¡Ju!… ¡Toma tu tomate!
Pensamiento del día… El mejor ayuno es el amor a Dios y al prójimo. Quien no trata a otro no está ayunando porque se está hartando de rencores y resentimientos. No comas tantos aborrecimientos. Prefiero a alguien bailando, amando… y no a otro sacrificándose, odiando. “Lo que importa es amar”, como titula su libro Carlos Carreto.
Tarea para la casa… Hoy por tres veces, cuando veas algún prójimo y a la naturaleza, siente en tu corazón esto:
“Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra
paz a los hombres que ama el Señor”.
Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

