- Biden asegura que las relaciones con Putin están a punto de romperse
- El papa Francisco condenó la barbarie rusa y pidió el cese de las hostilidades
- Mientras tanto, suman ya 3 millones de ucranianos que han emigrado
Por Agencias SFAS Keiv.- El Ejército ruso bombardeó una escuela de arte donde se refugiaban unas 400 personas en la ciudad de Mariúpol, reportándose varios muertos.
El presidente de Ucrania dijo que el asfixiante asedio ruso al estratégico puerto se recordará durante siglos. La caída de Mariúpol permitiría a las fuerzas rusas en el sur y el este de Ucrania unirse.
A tres semanas de comenzar la invasión, gobiernos y analistas occidentales ven que el conflicto se está convirtiendo en una guerra de desgaste, con las fuerzas rusas empantanadas, lanzando misiles.
Con el ataque a la escuela de artes es la segunda ocasión en menos de una semana en la que las autoridades informan de un bombardeo a un edificio público donde había civiles refugiados.
Una bomba golpeó el miércoles un teatro de Mariúpol donde había más de mil personas.
Los bombardeos rusos han matado a cientos de hombres, mujeres y niños en diferentes lugares de Ucrania, mientras millones de civiles acudían a refugios subterráneos o huían del país.
En la capital, Kiev, al menos 20 bebés nacidos de madres sustitutas esperaban en un refugio improvisado a que sus padres extranjeros pudieran viajar al país devastado por la guerra y llevárselos a casa.
En tanto, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, calificó a Vladimir Putin de “dictador asesino” y «matón puro», en su más reciente arremetida contra el mandatario ruso mientras continúa la guerra en Ucrania.


