- Estas acciones militares son apoyadas por Francia, Trinidad y Tobago, así como otras naciones azotadas por la violencia de grupos del narcoterrorismo de esta región
- Sin impacto quedaron las declaraciones del exguerrillero y presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien salió al quite a favor del dictador venezolano, diciendo que el cártel de “Los Soles» no existe
- Según investigaciones, el Amazonas colombiano es tierra fértil para el cultivo de Amapola y elaboración de cocaína en laboratorios dentro de esas selvas
Por Agencias SFAS/El Caribe vive horas de máxima tensión luego de que el presidente estadounidense Donald Trump ordenara el envío de más buques de guerra, incluido un submarino nuclear, a aguas estratégicas de la región.
La maniobra cuenta con el respaldo de Francia, Trinidad y Tobago y otras naciones golpeadas por la violencia del narcoterrorismo, lo que eleva la alarma sobre un posible enfrentamiento militar de gran escala. Las advertencias del presidente colombiano Gustavo Petro, minimizando la existencia del cártel de “Los Soles” y defendiendo al régimen de Nicolás Maduro, fueron vistas como un gesto político sin peso frente al despliegue bélico que ya se cierne sobre el hemisferio.
Las imágenes filtradas desde el interior de un submarino estadounidense muestran la magnitud de la operación: un solo grupo de ataque de portaaviones moviliza 7,500 efectivos, con un arsenal que incluye un portaaviones cargado con hasta 70 aviones, cruceros, destructores y más submarinos listos para la acción. Capaces de proyectar más poder aéreo que muchas naciones enteras, estas fuerzas están entrenadas para neutralizar amenazas por mar, aire y tierra. En medio del clima de inestabilidad y con el Amazonas convertido en fábrica clandestina de amapola y cocaína, la región se convierte en un polvorín a punto de encenderse.

