- Mientras Donald Trump arremete contra la OTAN y rechaza el respaldo de Europa en el Estrecho de Ormuz, China afina preparativos para recibirlo con alfombra roja en Pekín durante una próxima cumbre bilateral
Por Agencias SFAS/Washington, DC.- El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump volvió a sacudir el tablero internacional al lanzar duras críticas contra la OTAN, a la que calificó como “inútil” y “tigre de papel”, además de rechazar cualquier participación de Reino Unido y Francia en la seguridad del Estrecho de Ormuz.
El mandatario estadounidense marcó así un nuevo distanciamiento con la alianza atlántica, al considerar que Europa no respondió cuando Washington lo necesitó y que ahora pretende sumarse tarde a una crisis estratégica.
La postura del republicano profundiza una fractura histórica con sus socios tradicionales. Londres y París habían planteado escoltar embarcaciones comerciales ante la tensión en Medio Oriente, pero Trump desestimó el apoyo europeo y dejó claro que Estados Unidos actuará bajo sus propios términos. La ofensiva verbal revive viejas tensiones con Bruselas y alimenta dudas sobre el futuro de la OTAN como bloque de defensa occidental.
En contraste, China se perfila como el nuevo interlocutor privilegiado de Washington. Beijing prepara una visita oficial de Trump prevista para mayo, donde será recibido con honores de Estado y una agenda centrada en comercio, seguridad energética y estabilidad global. Analistas ven en este acercamiento una señal contundente: mientras Europa pierde terreno político ante Trump, la potencia asiática gana espacio directo en la Casa Blanca.

