ZAFARRANCHO ENTRE POLICÍAS Y MOTOCICLISTAS QUE SE OPUSIERON A DETENCIÓN EN JALISCO

*Los municipales de Tonalá pretendían decomisar motocicletas irregulares, pero en pleno operativo les cayó un grupo de rijosos que a golpes y patadas se enfrentó contra los uniformados; automovilistas calentaban más los ánimos y hasta pedían machetes y garrotes para reventar a los “cuícos”, en medio del coraje ciudadano por los retenes recaudatorios y abusivos

Por Agencias SFAS/ Tonalá; Jalisco

, 24 de mayo del 2026.—

Policías municipales mantenían un operativo sobre céntricas calles de Tonalá, revisando motocicletas y documentación de conductores, cuando detectaron varias unidades presuntamente irregulares, motivo por el cual intentaron asegurar las motos y detener a algunos sospechosos.

Pero el ambiente se encendió de inmediato.

En un automóvil particular arribaron varios sujetos que, sin pensarlo dos veces, se lanzaron contra los uniformados entre insultos, empujones, patadas y puñetazos. Ahí se armó la batalla campal; uno de los “cuícos” terminó estampado sobre el pavimento tras recibir un derechazo seco en la mandíbula, mientras otro era tundido a golpes y puntapiés en plena calle.

La situación estuvo a punto de salirse totalmente de control.

Rápidamente arribaron más policías motorizados para respaldar a sus compañeros y aquello se convirtió en un auténtico zafarrancho entre rijosos y gendarmes, ante la mirada de decenas de curiosos.

HUYEN LOS CAMORRISTAS

Al ver llegar más patrullas y policías armados hasta los dientes, los golpeadores optaron por poner pies en polvorosa antes de terminar esposados o baleados en medio del caos.

Mientras tanto, automovilistas y testigos grababan la escena con sus celulares, lanzaban porras a los motociclistas y azuzaban todavía más la bronca, gritando que fueran por machetes, palos y garrotes para “descalabrar a la policía ratera”.

Y es que el enojo ciudadano contra estos operativos cada vez crece más, pues muchos acusan que varios retenes policiacos sólo sirven como pretexto para extorsionar, intimidar y sacarle dinero a quien se deje, aunque del otro lado tampoco faltan los violentos que responden a golpes en lugar de arreglar las cosas por la vía legal.