“La orden salió desde casa de la chingada”
En los pasillos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Tabasco corre una versión cada vez más fuerte: la caída de Serafín Tadeo no solamente habría sido decisión del gobernador Javier May Rodríguez, sino una instrucción que, según versiones internas, “salió desde Palenque”, en clara referencia al círculo político del ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
Y en medio de esa tormenta política, otra frase comenzó a circular entre mandos y operadores:
“Aquel de Palenque no quiere nada con los Harfuch… ¿por qué será?”
El comentario, repetido como eco en oficinas y cuarteles, alimenta la percepción de una ruptura silenciosa entre grupos políticos y de seguridad que durante años caminaron juntos.
Policías exigen purga en la SSPC
Por: Moisés Moshe SFAS/ Villahermosa; Tabasco, 25 de mayo del 2026.—
Dentro de la corporación aseguran que el desgaste se volvió insostenible tras múltiples denuncias internas por corrupción, cuotas ilegales, abuso de autoridad y presuntos acuerdos de protección criminal.
“SSPC se volvió caja chica y botín”, murmuran elementos inconformes.
⸻
Policías bajo cuotas
Según testimonios recabados entre agentes y personal operativo:
* Tránsitos debían entregar hasta 200 pesos diarios obtenidos principalmente de motociclistas.
* Patrulleros manejaban cuotas de hasta 500 pesos diarios.
* Quien no “se alineaba” era enviado de castigo a municipios alejados, bajo riesgo y con el mismo sueldo.
“Si no entrabas al negocio, te mandaban lejos para que renunciaras o te quebraras”, asegura un elemento.
⸻
Así operaba la estructura
Dentro de las versiones internas también aparecen mandos identificados por claves operativas:
* “Zeus”: señalado por elementos como jefe de patrullas y motocicletas, presuntamente encargado de coordinar operativos y control de cuotas.
* “Atenea”: identificada como jefa del escuadrón de motos, mencionada por policías inconformes como parte de la misma estructura de presunta corrupción.
* “Guerra”: mencionado como director general de la policía y señalado por inconformes como otro de los mandos foráneos que concentraban poder operativo.
Además, elementos inconformes identifican a otros mandos que, según versiones internas, formaban parte del aparato operativo señalado dentro de la corporación:
* Inspector Leonardo Ramos Dorantes, encargado del área de motopatrullas.
* Inspector jefe Luis Edgar López Hernández, coordinador de servicios operativos.
* Inspectora Norma Arlen Martínez Pérez, jefa de cruceros.
* Licenciada María Soledad Morales Gallegos, titular del órgano de Asuntos Internos.
De acuerdo con policías consultados, estos nombres eran mencionados constantemente dentro de la estructura señalada por presuntos cobros, control interno y protección administrativa.
Dentro de la corporación ya hay voces que exigen una limpia total:
“No solo debe caer Serafín. También Guerra, el subdirector operativo, la jefa de patrullas y el jefe de motos”.
Según testimonios recogidos dentro de la SSPC, así funcionaba una red interna de control y recaudación que habría permeado distintas áreas operativas de Seguridad Pública.
Hasta ahora no existe postura oficial sobre estos señalamientos.
⸻
Ascensos bajo sospecha
Entre las múltiples voces de inconformidad también surgieron reclamos por presuntos favoritismos en ascensos y asignación de grados.
Un elemento con 36 años de servicio relató bajo anonimato:
“Tengo 36 años de servicio y he querido ascender de grado, pero nunca he podido. En cambio ellos sí llegaron a inspectores, cuando las mismas convocatorias dicen que para esos cargos deben ser licenciados. Ninguno de ellos lo es. Yo sí estudié, soy abogado, y nunca me quisieron apoyar”.
El testimonio refleja el enojo que existe entre policías de carrera que aseguran haber sido desplazados por mandos cercanos al grupo dominante dentro de la corporación.
Según elementos consultados, el malestar no solamente era por las cuotas y presuntos actos de corrupción, sino también porque los ascensos dejaron de basarse en antigüedad, preparación o méritos, para convertirse —afirman— en decisiones políticas y favoritismos internos.
⸻
Retenes para cobrar “pollos”
Las acusaciones no terminan en policías y tránsito.
Fuentes internas afirman que los tentáculos del grupo de Serafín también alcanzaban presuntos cobros ilegales a traficantes de migrantes, conocidos coloquialmente como “polleros”.
Según estas versiones:
* Se cobraban hasta 5 mil pesos por cada migrante trasladado.
* Para ello se instalaban retenes cerca de la zona del aeropuerto.
* Pero, según denuncian elementos inconformes, no eran retenes para proteger a la ciudadanía, sino para contar cuántos “pollos” pasaban y exigir el pago correspondiente.
“Era una aduana criminal disfrazada de operativo”, describe un agente bajo anonimato.
⸻
La First Olmeca y los “bonos”
Otro de los señalamientos más delicados involucra a un grupo conocido como “First Olmeca”.
De acuerdo con versiones internas:
* Existían cuotas diarias de detenciones.
* Por cada detenido relacionado con drogas, presuntamente Serafín entregaba 10 mil pesos al grupo operativo.
* El resto del dinero —aseguran las fuentes— provenía de un bono de hasta 100 mil pesos por objetivos considerados “claves”.
Las acusaciones son todavía más graves: policías señalan que, bajo presión por generar resultados, algunos elementos habrían sembrado drogas y armas para fabricar detenciones.
“Cuántos inocentes estarán presos por culpa de estos desalmados”, lamenta un elemento consultado.
Hasta el momento no existe investigación pública sobre los criminales hechos.
⸻
El negocio de las grúas
Uno de los esquemas más delicados denunciados dentro de la SSPC sería el presunto cobro ilegal a traileros en coordinación con grúas particulares.
Según testimonios:
* Una patrulla estaba prácticamente asignada a realizar estos cobros.
* A traileros les exigían hasta 50 mil pesos “a la mano”.
* Quien no pagaba terminaba en el corralón mediante Grúas Chontalpa.
* Recuperar la unidad costaba entre 90 y 100 mil pesos.
Versiones internas señalan que la empresa tendría vínculos con personas cercanas al círculo de Serafín Tadeo, sería de su particular Tobías.
⸻
Operativos y “chilangos”
Las versiones más explosivas hablan de grupos foráneos que operaban en municipios bajo esquemas de recaudación ilegal.
Elementos consultados aseguran que:
* Dos patrullas llegaban diariamente con hasta 12 policías.
* Cada elemento debía generar alrededor de mil pesos por jornada.
* Las ganancias podían superar los 24 mil pesos diarios.
En los pasillos de Seguridad Ciudadana se repetía una frase que hoy retumba con fuerza:
“Vinimos a Tabasco a buscar lana”.
⸻
Corrupción en Asuntos Internos
Policías inconformes señalan que presentar denuncias internas era prácticamente inútil.
Según versiones dentro de la corporación, cualquier queja contra mandos o elementos cercanos a Serafín terminaba congelada.
La razón, afirman, era que la dirección de Asuntos Internos también estaría controlada por gente cercana al antiguo grupo de poder.
“Si denunciabas, no procedía nada”, relatan agentes bajo anonimato.
⸻
Reunión de emergencia
El fin de semana, según fuentes de seguridad, se habría realizado una reunión entre altos mandos de la Fiscalía estatal, Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República.
La versión que circula es que estarían negociando colocar nuevamente a mandos tabasqueños al frente de distintas corporaciones y cortar de tajo la influencia de grupos foráneos señalados dentro de la crisis actual.
En palabras de elementos consultados:
“Quieren sacar a los chilangos trepadores antes de que esto explote más”.
⸻
La purga que viene
Dentro del gobierno estatal ya se habla de una posible limpia profunda en corporaciones de seguridad y tránsito.
La presión política, las filtraciones internas y el enojo dentro de la misma policía podrían obligar al gobierno de Javier May Rodríguez a emprender una purga para recuperar el control de una corporación marcada por acusaciones de corrupción, cuotas y abuso de poder.
En los cuarteles, mientras tanto, muchos aseguran que apenas comienza la guerra interna.
(Copyright SFAS)

