- La aparición de narcomensajes despierta extrañas sospechas sobre un posible pleito antagónico entre ambos bandos
- La investigación en manos de la Fiscalía de Raciel López Salazar, para saber el trasfondo de los violentos hechos, sino es que el caso se va al archivo
Por Agencias SFAS/Cancún, Quintana Roo.– La tensión y el clima de incertidumbre continúan aumentando en Cancún tras los hechos registrados en la Supermanzana 23, donde un cubano fue señalado por agredir físicamente a un mexicano durante un conflicto derivado de la mordida de un perro. Sin embargo, es una lucha que traen ambos bandos, que pone en riesgo a la población.
El caso provocó una fuerte movilización policiaca luego de que habitantes de la zona acudieran al domicilio del agresor, generándose momentos de tensión y versiones sobre un posible intento de agresión colectiva, por lo que elementos municipales, estatales y fuerzas federales desplegaron un operativo de seguridad para controlar la situación.
▶¿EXTRANJEROS DELINCUENTES?
Horas más tarde, en la zona de Corales fue localizada una narcomanta colocada en la vía pública con mensajes amenazantes dirigidos hacia los extranjeros relacionados con actividades ilícitas como extorsión y cobro de piso.
El mensaje hacía referencia a personas de origen cubano y colombiano, incluyendo amenazas explícitas que encendieron las alertas entre habitantes de distintas colonias de Cancún, donde comienza a crecer el temor por el incremento de hechos violentos y conflictos relacionados con presuntas células delictivas. Sin embargo, otras hipótesis se refieren a que hay choque entre mexicanos y extranjeros en la zona, situación que deberá investigar la Fiscalía de Raciel López, a ver si no envía el caso al archivo.
Algunos ciudadanos relacionan la aparición de la manta con los acontecimientos ocurridos en la Supermanzana 23, señalando que existe un creciente cansancio social ante la inseguridad, los constantes hechos de violencia y la percepción de falta de control por parte de las autoridades.
Hasta el momento, ninguna autoridad ha confirmado oficialmente relación directa entre ambos acontecimientos; sin embargo, el silencio institucional y la ausencia de información clara han incrementado la preocupación ciudadana ante el riesgo de que la tensión continúe escalando.

