- Habría negociaciones por debajo de la mesa para que su entrega sea voluntaria y así evitar un costo y desgaste político a Morena y al gobierno en turno. Su oportunidad vence este mes
• La estrategia era darle tiempo para ver si Trump pierde las elecciones, pero ya no será así; según trascendió, se aplicaría un operativo quirúrgico militar como el que llevó a la detención del exmandatario venezolano, hoy preso en una cárcel federal de la gran potencia
Por Agencias SFAS/Ciudad de México.- El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acusado por autoridades de Estados Unidos de vínculos con el narcotráfico, se encuentra entre la espada y la pared: entregarse voluntariamente a la justicia norteamericana o enfrentar una eventual captura mediante un operativo especial para llevarlo ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York.
De acuerdo con versiones difundidas en medios de comunicación de México y Estados Unidos, existen negociaciones para que el mandatario sinaloense comparezca por voluntad propia ante autoridades estadounidenses. La intención sería evitar un mayor desgaste político para Morena y el gobierno federal, además de impedir una crisis diplomática derivada de una acción unilateral de Washington.
Las mismas versiones señalan que la ruta de la entrega voluntaria ya fue seguida por dos de los excolaboradores más cercanos de Rocha Moya. Se trata del exsecretario de Seguridad Pública, el militar Gerardo Mérida Sánchez, y del exsecretario de Administración y Finanzas, Enrique Díaz Vega, quienes decidieron ponerse a disposición de las autoridades estadounidenses para enfrentar los cargos formulados en su contra.
La entrega de ambos exfuncionarios es vista como una señal de la presión que ejerce Washington sobre los involucrados en el caso. Reportes periodísticos sostienen que las autoridades norteamericanas buscan que Rocha Moya siga la misma ruta y comparezca voluntariamente antes de que concluya el plazo que presuntamente le habría sido otorgado.
Sin embargo, si el gobernador con licencia rechaza esa alternativa, Estados Unidos estaría dispuesto a activar otros mecanismos para garantizar su presentación ante la justicia. Entre los escenarios mencionados figura un operativo especial de localización, aseguramiento y traslado bajo custodia federal para ponerlo a disposición de la Corte de Nueva York.
Es en ese contexto donde surge la referencia al modelo aplicado contra Nicolás Maduro. Ese sería el escenario que todas las partes buscan evitar. No obstante, si Rocha Moya decide no entregarse como ya lo hicieron Mérida Sánchez y Díaz Vega, el gobierno estadounidense estaría dispuesto a ejecutar una operación quirúrgica para concretar su captura y presentación ante la justicia.

