TUNDEN A LA CUIJITA VELASCO EN REDES POR ZALAMERO

•El chiapaneco, integrante de la gavilla de Adán Augusto, «el de la Barredora», quiso quedar bien con el gobernador de Chiapas y terminó linchado en redes. Es quien impuso a Raciel López Salazar como fiscal de Quintana Roo.

•Chiapas: Llamado a la paz… Y el pueblo sacó la memoria–Velasco el de las manos caída en el ojo del huracán.

Por Moisés Moshe SFAS/ Ciudad de México.10 de febrero del 2026.–En política hay mensajes que buscan calmar… y terminan incendiando. Eso pasó en Chiapas.

Manuel Velasco reapareció con discurso de unidad, pidiendo cerrar filas por la seguridad del estado y respaldar al gobierno en turno. Mensaje solemne, tono de estadista, palabras de reconciliación, hasta aquí todo bien, pero tratándose de la esposa del RBD Anahí, perdón, esposo …

la reacción fue inmediata y cruda. si cruda como le gusta al Chelito, ese Chelito miembro de clan de las manos caídas, esos que se la comen cruda, estamos hablando de la carne asada chiapaneca no vayan a pensar mal .

Las redes no perdonan.Y menos cuando el protagonista tiene historia y vaya historia llena de asuntos lésbicos gays, hasta la corrupción que tanto lastima al pueblo.

Lo que pretendía ser un llamado a la paz se convirtió en un carnaval de reclamos, carnaval exótico, rayando en la homosexualidad, memes y dardos. La conversación se llenó de recuerdos incómodos, hasta el chelo dijo ayshhh, señalamientos políticos y una narrativa que no venía del poder… sino del pueblo, ese pueblo que conoce y conoce bien a la Chela golosa

Para muchos chiapanecos, el mensaje no sonó a unidad, sino a regreso calculado al tablero. A movimiento de supervivencia. A política de esas que no mueren, solo cambian de piel, como la víbora que es

Velasco, figura que ha sabido moverse entre partidos, gobiernos y corrientes como pez en el agua, volvió a escena como operador de “consensos”. Pero en la calle digital lo leyeron distinto: como símbolo de la vieja escuela que siempre encuentra silla, aunque cambie el dueño de la mesa., y no hablamos de la mesa que más aplauda

Y ENTONCES EMPEZÓ LO SABROSO.

Usuarios recordando decisiones de su sexenio., sus excesos gays
Otros cuestionando su autoridad moral para hablar de seguridad, hasta se casó ! Dicen ! Para tapar sus gustos homosexuales dicen !
Algunos más señalando pactos, traiciones políticas y acomodos de alto nivel, clásico del grupo de los 42, aquella película de gays empoderados

LA NARRATIVA SE SALIÓ DE CONTROL.

De un lado: el discurso oficial de paz, estrategia y coordinación.
Del otro: el hartazgo social que ya no compra figuras recicladas ni mensajes en piloto automático.
La gente asqueada del chelo sucio y trepador

Porque Chiapas no está para discursos bonitos. Está para resultados.

Y cuando la violencia aprieta, la gente no quiere voceros… quiere responsables.

Ahí es donde el personaje divide, de por si no se sabe si es él o ella o elle

Para sus aliados: operador hábil, muñequito , aquel de las fiestas exóticas , político vigente, pieza clave en el tablero nacional.
Para sus críticos: rostro de una etapa que dejó dudas, heridas y una sensación de que el poder siempre se acomoda entre los mismos.

El problema no es el mensaje.
Es quién lo dice… y desde dónde lo dice.

Porque en tiempos de redes, el pasado no se archiva. Se revive. Se comenta. Se amplifica.

Y lo que Velasco lanzó como llamado institucional terminó convertido en espectáculo político:
aplausos de un lado, linchamiento digital del otro, y el nombre del exgobernador otra vez en el centro del morbo público. Eres un corrupto saqueador

Chiapas hoy no solo enfrenta al crimen.
También enfrenta a sus fantasmas políticos.

Esos que regresan, se reinventan, se visten de unidad…
y se topan con un pueblo que ya aprendió a leer entre líneas.

AQUÍ NADIE ES INGENUO.

La paz no se decreta.
La confianza no se improvisa.
Y el poder… el poder nunca se retira, solo cambia de máscara.

Por eso el mensaje no cerró filas.
Abrió la herida.

Y cuando el pueblo habla con memoria…
la política tiembla, me temblara ella diría el finado verduguillo