Erling Haaland y Lionel Messi, el noruego y el argentino, encabezan la lista de las máquinas futbolísticas que amenazan con adueñarse de la Copa del Mundo 2026.
La escuadra azteca, el «caballo negro», si mantiene el nivel mostrado, también puede convertirse en el verdugo de cualquier gigante con ese delantero Colombiano Julian Quiñones.
Por: Jeshadal Torres /SFAS/Ciudad de México.—
Llegó la hora en la que los nombres pesan, pero el talento decide. El Mundial ha entrado en su etapa más intensa y los reflectores apuntan hacia dos auténticos depredadores del fútbol: Erling Haaland y Lionel Messi. El noruego impone su poder físico y su olfato goleador, mientras que el capitán argentino continúa demostrando que la calidad no envejece cuando se juega con inteligencia, liderazgo y una zurda privilegiada.
Sin embargo, el peligro no termina ahí. Figuras como Kylian Mbappé, Vinícius Júnior, Harry Kane, Lamine Yamal y otras estrellas de talla mundial esperan el momento exacto para desequilibrar cualquier encuentro y cambiar el rumbo del campeonato con una sola jugada.
Y en medio de ese desfile de gigantes aparece México. El Tricolor ha mostrado personalidad, disciplina y un fútbol práctico que ilusiona a su afición. Si mantiene el mismo nivel, evita los errores y conserva la intensidad durante los 90 minutos, tiene argumentos para dar el gran campanazo del Mundial y convertirse en la sorpresa que nadie quiere enfrentar.
En las rondas de eliminación directa ya no existen favoritos absolutos. Un descuido manda a casa al más poderoso y una noche inspirada convierte a cualquier selección en candidata al título.

