• Al descubierto nexos de Maduro “junior» con el clan mexicano encabezado por el senador tabasqueño y gobernadores; es momento para que la FGR vaya por Luis Abella y su empresa Trabel S. A. de C. V., de tener 100 camiones, de la noche a la mañana, adquirió 700 en su gigantesca planta en Córdova, Veracruz
• Hizo una millonaria fiesta, en donde estuvo el grupo de Claudio y Caló, ahí, el invitado de lujo fue el consanguíneo del presidiario en Estados Unidos
• Abella compró una empresa de paquetería de contado, después de ser un humilde fletero que se dedicaba a fletear a Walmart y otras empresas trasnacionales, pasó a tener un emporio, este mismo gris personaje era el enlace entre el grupo Tabasco y el régimen venezolano, claro que hay o hubo puentes entre el dictador convicto y la mafia del Conde Drácula
• ORSAN en el ojo del huracán
• Según investigaciones, esta empresa que compra los búques de huachicol facturando como molécula a la empresa Móvil, y que al llegar a México lo convierte en gasolina, huachicol fiscal, es quien le provee gasolina barata a Abella, quien tiene una gasolinera adentro de su propia planta de talleres y estacionamiento, donde guarda sus tráileres en Córdova, pero que además, el amigo de Maduro y La Barredora», huachicolean
• Este es el entramado que llevaría a la autoridad federal para sacarse un diez y desmembrar la red internacional y nexos criminales con Nicolás Maduro y el grupo del “Edén», ¿el dinero de los venezolanos se invirtió en México?, pues también se dice que compraron empresas de paqueterías
• El comunicador fue abatido en pleno día luego de varios señalamientos contra el gobierno de Salomón Jara y pandilla
Por Isaac Mendiola /SFAS/ Oaxaca, México.- El asesinato del periodista oaxaqueño Francisco Alejandro Leyva Aguilar ha provocado una fuerte condena de organizaciones defensoras de la libertad de expresión y del gremio periodístico. En medio de las exigencias para esclarecer el crimen, han cobrado relevancia las últimas entregas de su videocolumna «El Zumbido del Moscardón», donde abordó investigaciones internacionales relacionadas con operaciones financieras, lavado de dinero y posibles vínculos entre personajes de la política mexicana y el entorno del régimen del exdictador venezolano de Nicolás Maduro.
En una de sus últimas videocolumnas, Leyva aseguró que había obtenido información de fuentes que le indicaban que agencias del Gobierno de Estados Unidos desarrollaban una investigación para rastrear recursos ligados a familiares y operadores cercanos al expresidente y exdictador venezolano Nicolás Maduro. Según explicó, el objetivo de esas pesquisas sería seguir la ruta del dinero mediante inversiones en bienes raíces, desarrollos turísticos, empresas y operaciones financieras realizadas fuera de Venezuela, con el propósito de identificar esquemas de lavado de dinero y ocultamiento de activos, que se precisaba, se invertían en hoteles y otros desarrollos en Huatulco y el Istmo.
El periodista sostuvo que México habría aparecido dentro de esa línea de investigación y que Oaxaca figuraba entre los estados donde autoridades estadounidenses analizaban inversiones inmobiliarias y proyectos turísticos cuyo origen financiero buscaba ser esclarecido. De acuerdo con la información que dijo haber recibido, las indagatorias pretendían establecer si capitales vinculados al círculo del gobierno venezolano habían ingresado al país mediante prestanombres, empresas fachada o mecanismos de triangulación financiera.
SALOMÓN JARÁ, ADÁN AUGUSTO Y HERNÁN BERMÚDEZ
Dentro de ese contexto, Francisco Alejandro Leyva mencionó al gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, al señalar que su nombre presuntamente aparecía dentro del entorno político revisado por las agencias estadounidenses. Asimismo, hizo referencia al senador Adán Augusto López Hernández y a quien fue su líder del grupo criminal “La Barredora”, al sostener que también figuraban dentro del universo de relaciones políticas que, según la información obtenida, formaban parte de las líneas de análisis desarrolladas por autoridades de Estados Unidos.
Leyva también afirmó que las investigaciones estadounidenses no se limitarían a funcionarios venezolanos, sino que buscarían reconstruir redes de empresarios, intermediarios financieros y actores políticos que eventualmente hubieran participado en la adquisición de propiedades o en la movilización internacional de recursos presuntamente relacionados con el entorno de Nicolás Maduro, hoy preso en Estados Unidos. De acuerdo con su exposición, las agencias estadounidenses buscaban identificar a los beneficiarios finales de inversiones realizadas mediante estructuras corporativas complejas, sociedades mercantiles y prestanombres en diversos países de América Latina.
Tras el homicidio del comunicador, diversos periodistas y organizaciones han recordado el contenido de «El Zumbido del Moscardón» y han solicitado que la investigación del crimen agote todas las líneas posibles, incluida su actividad periodística. Su muerte ha reavivado el debate sobre los riesgos que enfrentan quienes investigan asuntos relacionados con corrupción, poder político, delincuencia organizada y flujos financieros internacionales.

