El país persa sufrió graves daños en zonas militares y energéticas, en medio de una escalada que amenaza con extender el conflicto por Medio Oriente.
Por: Agencias / SFAS/ Teherán; Irán.—
Israel ha mantenido una intensa campaña militar contra objetivos estratégicos iraníes durante el conflicto, con ataques dirigidos contra instalaciones militares, centros de producción y almacenamiento de misiles y otros puntos considerados clave para la capacidad bélica de Teherán.
La confrontación también ha puesto bajo presión la infraestructura energética de Irán y el tráfico internacional por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo y gas. En las últimas semanas, Washington e Israel evaluaron una campaña de ataques contra plantas eléctricas y refinerías iraníes, aunque la ofensiva estadounidense prevista para principios de agosto fue posteriormente suspendida.
La situación mantiene en alerta a los mercados internacionales y a los países de la región, ante el riesgo de nuevas represalias y de una interrupción todavía mayor del suministro energético mundial. El tránsito por Ormuz se ha reducido drásticamente en medio de las hostilidades, elevando la preocupación por los precios del petróleo y la estabilidad económica global.
La escalada entre Israel, Estados Unidos e Irán continúa siendo uno de los principales focos de tensión internacional, mientras los esfuerzos diplomáticos enfrentan enormes dificultades para contener el conflicto.

