PURO CIRCO LA SEPARACIÓN DE INZUNZA DE MORENA

  • A su regreso, el senador, acusado por EU de delincuencia organizada, fue apapachado por el de “La Barredora» Adán Augusto y el amigo de Maduro, Gerardo Fernández Noroña
  • El ex secretario de Gobierno de Rubén Rocha Moya, sigue en el mismo escaño que ocupaba antes de su licencia

 

Por Agencias SFAS/Ciudad de México.- Lejos de mostrar distancia ante las investigaciones y acusaciones internacionales que pesan en su contra, Enrique Inzunza Cázarez regresó al Senado como si nada hubiera ocurrido. Tras su licencia, el legislador no sólo volvió a ocupar su curul, sino que fue recibido con abrazos y muestras de afecto por personajes de peso dentro del oficialismo.

 

A su regreso, el senador, acusado por EU de delincuencia organizada, fue apapachado por el de “La Barredora» Adán Augusto López Hernández. y el amigo de Nicolás Maduro, Gerardo Fernández Noroña. Ambos se acercaron hasta el escaño del sinaloense para saludarlo afectuosamente, una escena que contrastó con los graves señalamientos internacionales que enfrenta.

 

Inzunza anunció su separación de la bancada de Morena en medio de la polémica, pero la decisión ha sido cuestionada porque no abandonó el Senado ni renunció a su cargo. Su salida del grupo parlamentario es presentada por sus críticos como una maniobra para intentar contener el costo político de las acusaciones, sin desprenderse realmente de los privilegios y la posición que le otorga su investidura.

 

El ex secretario de Gobierno de Rubén Rocha Moya, también acusado por Estados Unidos de ligas con “Los Chapitos”, sigue en el mismo escaño que ocupaba antes de su licencia. Es decir, se separó de Morena, pero no de su curul; se deslindó formalmente de la bancada, pero permanece dentro del Poder Legislativo mientras continúan los cuestionamientos en torno a su nombre.

 

Su regreso al recinto legislativo y el cálido recibimiento de Adán Augusto López y Gerardo Fernández Noroña reavivaron las críticas sobre la postura de Morena frente a funcionarios y legisladores involucrados en acusaciones de alto impacto.

 

La polémica aumentó cuando colocaron un letrero en el escaño de Inzunza para señalarlo políticamente por la crisis de violencia que atraviesa Sinaloa. El reclamo volvió a colocar bajo los reflectores al exfuncionario del gobierno de Rubén Rocha Moya.