Es la incondicional de Gino Segura y Hermelinda Lezama. Libró la cárcel, pero el hedor a corrupción la persigue; la maldición la envuelve y la atormentará como a Judas. Quien roba el dinero del prójimo vivirá sus últimos días en angustia, y las sombras de la muerte la acecharán en su camino.
La casa de Blanca Merari Tziu Muñoz sí fue cateada, donde estaba con sus hijas. Se habla de que los agentes habrían encontrado algunos millones de pesos en efectivo.
El escándalo escaló rápido y ya se daba por hecho que la FEMDO se la había llevado, bajo una investigación por presiones de la DEA.
Por: Isaac Mendiola / SFAS / Q.Roo, México.—
Todo quedó en puro escándalo, y la autoridad federal, que extrañamente no ha salido a comunicar qué fue en realidad lo ocurrido en la casa de la presidenta municipal de esta localidad de Puerto Morelos.
En un principio se difundió que, en coordinación con autoridades de Estados Unidos de Norteamérica, se había llevado a cabo un operativo dantesco, y se daba por hecho la detención de la edilesa junto a sus hijas. Lo que también se hizo harto extraño: ya que a los morenos relacionados con cosas turbias no se les toca ni con el pétalo de una rosa.
También se habló de 500 millones, y luego de 2 millones en efectivo encontrados en el inmueble de Blanca, pero solo fue puro ruido. Ya que ni tardo ni perezoso, a los pocos minutos, la gris presidenta municipal salió a desmentir que siempre no.
Afirmó que sí catearon el inmueble donde vive, pero que era nada contra ella; que el operativo fue contra el dueño de los inmuebles, pero que de ellas nada que ver.
Lo extraño es que esta caterva de alcaldes son los que han desviado recursos y que apoyan incondicionalmente a Gino Segura y los Niños Verdes; son los incondicionales de Hermelinda Lezama. La maldición, el olor a sangre, muerte y tufo a corrupción los persigue a donde van. Podrán librar la cárcel, pero de lo único que no se podrán librar es de ese hedor pútrido y corrupto que arrastrarán por el resto de sus días. Esto apenas es el comienzo; la justicia, tarde que temprano, les llegará

