MARINOS ENCAÑONAN A OBREROS EN LA REFINERÍA OLMECA

  • El dirigente charro de la Sección 50 del STPRM, Gustavo Guerra Espinoza, guarda silencio cómplice ante el hostigamiento a trabajadores en Paraíso, mientras Pemex incumple con uniformes y botas reglamentarias  

Por Lino Zentella/SFAS/Paraíso, Tabasco.- La Refinería Olmeca, en Dos Bocas, se convirtió en escenario de un despliegue militar desproporcionado contra trabajadores petroleros. Elementos de la Secretaría de Marina (Semar) encañonaron a obreros durante el ingreso a las instalaciones, activando un código rojo y movilizando camionetas artilladas con ametralladoras ligeras. ¿El peligro que ameritaba semejante operativo? Un trabajador que pretendía ingresar a cumplir con su jornada laboral, en medio de un conflicto por el uso de botas industriales reglamentarias.

Los hechos ocurrieron durante el cambio de guardia de la Jornada 01, en la Puerta 1 del complejo. Según el relato de trabajadores, los filtros navales impidieron el acceso a empleados sindicalizados por no portar el calzado exigido, pese a que la inconformidad apunta directamente a Petróleos Mexicanos (Pemex), señalado por incumplir la entrega oportuna de uniformes y equipo de protección.  

La tensión escaló cuando un trabajador identificado como Felipe “N” logró cruzar uno de los filtros. La respuesta, de acuerdo con la denuncia, fue la activación del código rojo y la llegada de dos camionetas artilladas de las que descendieron alrededor de diez elementos navales, quienes apuntaron sus armas contra el petrolero.

Los señalamientos contra Pemex apuntan al incumplimiento de la Cláusula 73 del Contrato Colectivo de Trabajo, que, según la denuncia, establece la entrega periódica de calzado industrial y ropa de trabajo. Los empleados aseguran que han tenido que comprar sus propias botas para no quedarse sin laborar y que la dotación de uniformes ha sido insuficiente. Señalan a Jesús Andrés Ledesma Maldonado, jefe de vigilancia de Pemex en la refinería, de respaldar el operativo en lugar de resolver el conflicto laboral.

Y mientras los trabajadores denunciaron públicamente el hostigamiento, el dirigente de la Sección 50 del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), Gustavo Guerra Espinoza, guarda silencio cómplice, no obstante que su obligación es defender a los agremiados y exigir a Pemex el cumplimiento de la dotación de insumos.

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