- Acusa al ministro Cristiano Zanin, exabogado de Lula, de cambiar las reglas en plena jornada electoral al extender dos horas la votación
- Triunfo de Luiz Inácio frustra la posibilidad de que Brasil entre a la economía de países aliados de Washington
Por Agencias SFAS/Brasilia.- “Vamos a pedir la anulación de estas elecciones”, advirtió Flávio Bolsonaro al desconocer el triunfo del dictador de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva y anunciar una batalla jurídica contra el resultado presidencial de Brasil.
El candidato del Partido Liberal sostuvo que las circunstancias en que se desarrolló la jornada electoral impiden aceptar el desenlace y exigió esclarecer las decisiones que alteraron las condiciones de la contienda.
El principal señalamiento de Bolsonaro apunta al ministro del Supremo Tribunal Federal, Cristiano Zanin, antiguo abogado de Lula, a quien acusó de modificar las reglas cuando la votación debía concluir. “Un ministro de la Suprema Corte, por primera vez en la historia, exabogado de Lula, da una decisión a petición de un exsocio suyo y cambia las reglas del juego en medio del juego”, denunció.
“Lo que ocurrió hoy no fue algo normal. Fue algo, incluso, inaceptable”, insistió el senador, quien denunció una “ruptura total de la igualdad entre los brasileños de diversas ciudades y diferentes estados”. La extensión del horario dejó interrogantes sobre las condiciones en que votaron ciudadanos de distintas regiones, pues algunas casillas ya habían cerrado cuando se anunció la medida.
Bolsonaro también cuestionó el manejo de la información electoral y afirmó que representantes de su partido fueron retirados de la sala de procesamiento de datos. “Hay muchas cosas que tienen que aclararse antes de que Brasil pueda reconocer esta jugarreta. Yo no voy a desistir de Brasil”, sostuvo al reiterar que recurrirá a su equipo jurídico para impugnar el resultado.
Flávio Bolsonaro insiste en que las autoridades deben responder por las irregularidades que denuncia y sostiene que no aceptará el desenlace sin una revisión judicial.
LA DERECHA DOMINARÁ GUBERNATURAS Y CONGRESO
La derecha brasileña gobernará 15 de las 27 entidades federativas y tendrá mayoría en el Congreso, con 265 de los 513 escaños de la Cámara de Diputados y 49 de los 81 senadores identificados dentro de ese bloque. Entre los principales estados que estarán bajo gobiernos conservadores figuran São Paulo, Minas Gerais, Paraná, Río de Janeiro, Santa Catarina y Rio Grande do Sul. El Partido Liberal (PL), ligado a Jair y Flávio Bolsonaro, tendrá seis gubernaturas y será la fuerza con más gobiernos estatales; el PT de Lula, en contraste, encabezará cuatro: Bahía, Ceará, Piauí y Rio Grande do Norte.
Los analistas señalan que el avance conservador dejará a Lula frente a un Congreso adverso para su próximo mandato, con capacidad para frenar iniciativas de gobierno, presionar por cambios judiciales y disputar el rumbo de las políticas económicas, sociales y ambientales.

