POR DESAPARICIONES, DESALOJOS Y FEMINICIDIOS, CIERRAN ACCESOS A LA FISCALÍA

Un grupo de ciudadanos, cansados de que el fiscal Jorge Luis Llaven Abarca y su equipo no atiendan los casos ni impartan justicia, bloqueó los accesos en Comitán. Ha pasado más de un año y el fiscal ha generado más problemas que resultados.

Por: Isaac Mendiola / SFAS / Chiapas; México.—

A más de un año de haber asumido el cargo de fiscal general del estado de Chiapas, Llaven Abarca ha causado más dificultades que aciertos para el gobierno estatal. El representante del Poder Ejecutivo le había advertido que, si en un año no registraba avances, tendría que renunciar para dar paso a quien quisiera trabajar a favor de la justicia y del buen gobierno.

Pocos días después del doble feminicidio en Ostoacán —caso que sacudió todas las estructuras policiales y mostró su inoperancia— los protocolos de seguridad fallaron y ese asunto tan delicado quedó en manos de autoridades municipales sin experiencia, que fueron superadas por una multitud que clamaba justicia y les arrebató a los presuntos responsables.

Hoy le revienta otra bronca al fiscal de aparador y de las fotografías posadas, del falso discurso y del narcisismo. Desde primeras horas de la mañana, un grupo de ciudadanos se concentró a las afueras de la Fiscalía del Distrito Fronterizo Sierra, en Comitán.

La calle Séptima Poniente Sur permanece cerrada hasta la Primera Sur por los manifestantes, denuncian que la fiscalía, encabezada por el militante del Partido Verde Jorge Luis Llaven, no los escucha ni los atiende.

Las carpetas de investigación están rezagadas; en cambio, los desalojos aparecen entre sus prioridades. Los feminicidios están a la orden del día y, cuando se atiende alguno, por “obra de magia” capturan a los presuntos responsables en menos de 24 horas. Aunque, la multitud se los quite de las manos y los queme en la plaza pública, como sucedió en Ostoacán, donde el fiscal Arbey Estrada perdió el control del operativo y la población mero lo lincha junto a los sospechosos por su incompetencia.

CIUDADANOS CANSADOS DE UNA FISCALÍA POLITIZADA

El Chiapas bronco está despertando. El pueblo ya envía mensajes claros de que no cree en promesas, en discursos mitómanos ni en una justicia politizada. Llaven sigue generando problemas al gobernante. Un área tan sensible no puede estar en manos de políticos mañosos, ni sus cargos deben otorgarse por compadrazgo o dedazo: se trata de la justicia y la seguridad de la ciudadanía. El caso de Ostoacán es un claro ejemplo de que los chiapanecos no aguantan más

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