Pedían vivienda digna, oportunidades de empleo y acceso a los servicios de salud; en lugar de diálogo, encontraron gases y un operativo policial que terminó en enfrentamientos y destrozos.
Por: Isaac Mendiola / SFAS /
Ciudad de México.—
Lo que comenzó como una manifestación para exigir derechos fundamentales terminó en un episodio de tensión y confrontación, luego de que integrantes de la comunidad trans y de la diversidad sexual fueran recibidos con gas lacrimógeno cuando acudieron a las instalaciones de la Secretaría de Gobierno para reclamar atención a sus demandas.
Los manifestantes exigían vivienda digna, oportunidades de trabajo y acceso a los servicios de salud pública, necesidades que, señalaron, continúan sin recibir la atención correspondiente.
Sin embargo, el diálogo nunca llegó. Pese a que se había anunciado la instalación de una mesa de negociación, los inconformes se encontraron con un operativo policial y el lanzamiento de gases lacrimógenos para dispersarlos.
La ausencia de acuerdos encendió los ánimos. Entre gritos y consignas contra las autoridades, los integrantes del colectivo reclamaron que sus exigencias fueran ignoradas, particularmente la aprobación de una Ley Integral Trans, el respeto a los derechos humanos y el acceso a servicios básicos.
El colectivo denunció la falta de respuesta de la Secretaría de Gobierno, donde esperaban encontrar interlocutores dispuestos a escuchar y atender sus planteamientos.

La situación terminó por salirse de control. Se registraron destrozos y pintas en el lugar, mientras los policías reaccionaron con violencia, agravando el enfrentamiento entre las fuerzas de seguridad y quienes habían acudido a manifestarse.
Una jornada que debía abrir la puerta al diálogo terminó marcada por los gases lacrimógenos, la confrontación y la ausencia de acuerdos.

