Comentario Zeta
Por Carlos Z. Cadena
Desmembramiento total de “Todos por Chiapas”. El quinto candidato descontroló la Coalición.
*Sabines metido de lleno con Albores. Tiene copado al candidato.
* Claman ayuda al PRI nacional y Ruiz Massieu vino a dar lastima.
Lo que privó este fin de semana en el cuarto de guerra del candidato del PRI al gobierno del estado, Roberto Albores Gleason, fue justamente susto y contraste, al recibir la noticia que legalmente podría haber un “quinto candidato”, en la supremacía del “hándicap “Chiapas 2018-2024”, y que ese podría ser su fuerte aliado el PVEM a la cabeza con Fernando Castellanos, lo que le daría una fractura electoral que lo pone en la derrota y descalabro total, si Pitágoras y las matemáticas no mienten con los números que suman este quinto elemento conformado por el PVEM, Mover a Chiapas y Chiapas Unidos.
Una fractura electoral que fragmenta y divide alegres cuentas de sumas de votos, y lo peor que mentalmente andan sobresaltados y angustiados los que desgastarían el caite y sudarían la camiseta. Después de la ruptura y que la gente y siglas se salieron de la “Coalición” clamaron apoyo al edificio de Insurgentes en la ciudad de México, llegando refuerzos demasiado tarde con una Secretaria General del PRI Claudia Ruiz Massieu, que lo único que vino a dar a Chiapa fue más lastima y a descubrir que el PRI está herido de muerte, y ayer domingo un dirigente nacional Rene Juárez Cisneros, totalmente distraído y hasta Ido.
El desmembramiento de la coalición “Todos por Chiapas”, fue un cubetazo de agua fría en el cuarto de guerra del infierno, y un sobresalto con dedicatoria también a la ciudad de México, al siniestro exsecretario de Educación Aurelio Nuño, ese mismo personaje que tiene en vilo al magisterio con su perversa “Reforma Electoral”. Fue justamente este personaje apodado por los maestro del país “El Sargento Nuño”, que junto con el anterior Presidente del PRI nacional Enrique Ochoa Reza, prepararon una imposición deplorable y siniestra bien diseñada donde mezclaron la política con una boda sacramental, donde se convirtieron en padrinos por vía doble, primero de la argucia de una imposición que venía en camino, y después que concluyo con una ceremonia matrimonial en Yucatán, precisamente del Junior Albores Gleason, lo que desconcertó y creo un desmembramiento total de siglas de partidos que ha llegado hasta lo que hoy se vive en Chiapas. Un divorcio total.
Los priístas Aurelio Nuño y Ochoa Reza, tomaron a Chiapas como sí los chiapanecos fueran unos dejados, apáticos, insensibles, y desde un escritorio de la ciudad de México, se les hizo fácil trazar y dibujar una imposición de candidatura que no solamente afectaba la democracia en Chiapas, con partidos locales posesionados en la entidad o el propio PVEM que llevó al estrellato a Manuel Velasco Coello, con el número de votos que más ha logrado un gobernador en la historia, desde que Chiapas decidió ser orgullosamente mexicano. Era imposible que un personaje como Albores Gleason, que nunca hizo campaña electoral en Chiapas, fuera el director de la orquesta de innumerables siglas de partidos políticos que si “desgastaron el caite y sudaron la camiseta”, a lo largo de estos años.
Es como si un agricultor sembrara aguacates, y empezara desde sembrar los arbolitos, regarlos, tirarle su fertilizante, estar pendiente de ese crecimiento productivo de campo y de pronto llegara otro enviado por gente importante y se “adueñara” de esos cultivos que significaron sudor y trabajo de años. Eso fue justamente la historia de Albores Gleason y sus padrinos el chilango Aurelio Nuño y Enrique Ochoa Reza, que crearon una “imposición electorera”, que evidentemente pisoteó la seriedad y dignidad de los chiapanecos dando como origen ejemplos de pundonor y dignidad como la renuncia a la dirigencia estatal del PVEM y con más 10 años de militancia de Eduardo Ramírez Aguilar (ERA), que se enfrentó al centralismo federal desde Chiapas, defendiendo esa dignidad de partido político y de militante, con movimientos y mensajes de integridad y lealtad política que lo hizo al final llevarlo a otro partido político (MORENA); y hasta en el propio PRI, también fue ejemplo, la renuncia por más de 40 años de militante al tricolor de José Antonio Aguilar Bodegas, cuya imposición en su partido lo llevo hoy al Partido Acción Nacional (PAN). Son ejemplos de lo que provocó en Chiapas “El Sargento Nuño” y Ochoa Reza.
Estaban los priístas tan arrogantes y déspotas que ni siquiera volteaban a ver a sus aliados, y cuando lo hacían los pisoteaban, se transmutaron los priístas en unos absolutistas y opresores, se formó una cortina de hierro en áreas estratégicas como comunicación social, donde la equidad de género que tanto se ha exigido, lo primero que hizo fue “Guillotinar” a determinados periodistas, se convirtió en un bunker impenetrable semejantes a los de la Alemania Nazi, con la diferencia de que allá era una guerra criminal de gente y aquí era “suma electoral”, de abrir espacios.
También se formó un grupo de Sabinistas que lo “coparon” al candidato Albores, lo contaminaron, le metieron desconfianza en contra del propio dirigente estatal del PRI, Julián Nazar, y eso ha provocado movimientos sísmicos al propio edificio de Santo Domingo. Se desconfía de todo, hasta de la que vende pozol y empanadas en el atrio del parquecito del otrora legendario “Santo Domingo”.
Lo peor, a Albores le están creciendo los enanos y se están yendo y cambiando al PVEM. El PRI herido de muerte, y se juega su historia en Chiapas. Reproducirse o morir.
Ricardo Anaya en Chiapas. Desde aquí se lanzara estrategia nacional sobre el campo
El próximo miércoles 30 de mayo, estará en Chiapas, el candidato Presidencial, Ricardo Anaya, y el primer municipio que visitará será las Margaritas, de donde lanzara su tesis y estrategia sobre su visión del campo mexicano y su productividad. Aunque no se confirmó bien la agenda de Anaya, los otros municipios que visitara será Comitán, San Cristóbal de las Casas, para culminar en Tuxtla Gutiérrez. Otro dato relevante es que es posible que desde Tuxtla Gutiérrez, se dé a conocer el motivo del porque Anaya, no arranco campaña electoral el pasado 29 de abril, cuando salieron en carrera en el “hándicap Chiapas 2018”, los candidatos al gobierno del estado, y que solamente estuvieron en Chiapas, José Antonio Mead Kuribreña, Andrés Manuel López Obrador y hasta “El Bronco” corta manos. Se levantó una ola de buscapiés sobre este asunto aquella fecha, donde fue el único Presidenciable que faltó en Chiapas.
PD: Otro que anuncia su visita a Chiapas, nuevamente es Andrés Manuel López Obrador y que ahora lo hará por la Costa de Chiapas, donde podría aterrizar en Tapachula y municipios aledaños.
PD: Al edil Neftalí del Toro, no le cuadran los números de su administración, y así pretende lo que ofreció electoralmente a su tutor político RAG, y consolidar “Casa Victoria”, que se ha salvado de los tribunales por su desmedida politiquería aldeana, y que ya superó a los partidos locales en lo que se llama “trabajo electoral”, al menos en los regalos de despensas. Una casa dizque de gestoría social convertido en un auténtico “corral electorero”, violatorio a todo proceso democrático en Tapachula.

