¡ESCANDALOSA COMPLICIDAD DE FÉLIX Y BORGE CON “EL CHAPO”!

 

+Políticos quintanarroenses en la lista incomoda que proporciona “El Rey” Zambada en Estados Unidos

 

 

 Por Luis A. CABAÑAS BASULTO/Años, muchos años antes de que Jesús “El Rey” Zambada hablara en una Corte de Estados Unidos sobre las operaciones del “Cártel de Sinaloa” bajo el mando de su hermano, Ismael “Mayo” Zambada, y delatara que Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera habría sobornado a gobernadores de México, Quintana Roo ya se incluía en la lista incómoda.

Aunque la crónica original del tema se remonta al sexenio de Joaquín Hendricks Díaz, lo cierto es que la presencia física de quien se fugara en dos ocasiones de penales de alta seguridad se dio durante el periodo siguiente, el del tristemente célebre priísta cozumeleño Félix González Canto.

Aparentemente impune pese a denuncias formales en su contra ante la PGR -aún bajo el mando del PRI-, el ex gobernador y ex senador ahora sin fuero se dio el lujo de cobijar al “Chapo” cuando todo mundo lo buscaba tras su primera fuga. ¿Y sabe Usted dónde se encontraba? Nada menos que en el rincón más lejano del país: ¡En Chetumal!

Según reprodujo Noticaribe el 23 de febrero de 2014, vecinos y miembros de los cuerpos de seguridad pública aseguraban que esta capital fue frecuentada por “El Chapo”, quien residió en lujosa residencia de la colonia Pacto Obrero Campesino, al norte de Chetumal, cerca de Calderitas.

De color blanco, la casona se ubicaba en el Circuito Tres Sur A, cruzamiento con avenida Ernesto Villanueva, en un andador de terracería sin nombre, y que desde hacía unos siete años (2007) no aparentaba estar habitada, aunque habría vigilantes que le daban mantenimiento.

La parte posterior del inmueble, que colinda con la calle Dos Sur de la colonia, ocupaba tres lotes, conjuntados para darle mayor extensión; y por su altura de tres pisos y amplias habitaciones, contrastaba con las sencillas viviendas de interés social de sus lados, sobre todo enfrente.

Según vecinos, la mansión se habría construido durante la gestión de Hendricks Díaz (concluyó en 2005), cuando habría sido visto “El Chapo” en varias ocasiones, acompañado de hasta 20 sujetos fuertemente armados, que custodiaban en un radio de hasta 100 metros a la redonda en motocicletas y automóviles compactos, mientras aquél ingresaba y salía de la casona.

Los movimientos no eran frecuentes de día, más por la parte posterior, donde está el portón que colinda con un angosto andador peatonal sin pavimento, mismo que, a una casa de distancia, sale hacia una brecha aledaña a terrenos baldíos, mientras que por el otro lado sale hacia la avenida Ernesto Villanueva, la principal de la colonia.

En febrero de 2006, el entonces secretario de Seguridad Pública de Félix González, Salvador Rocha Vargas, confirmó que sabía de las versiones sobre la estancia de “El Chapo” en Chetumal, de lo que, supuestamente, habría dado parte a la AFI, la SIEDO y la SEDENA, ya que su policía realizó infructuosos operativos para tratar de ubicarlo.

Irónicamente, en 2008, a pocos metros de esa casa, frente a la entrada de la colonia, se construiría el cuartel de la Policía Municipal Preventiva de Othón P. Blanco, sobre la Calzada del Centenario, que comunica a Chetumal con Calderitas.

  • A más de 10 años de distancia, en el tercer día de juicio contra “El Chapo”, se dio a conocer que el Cártel de Sinaloa sobornó a gobernadores, entre ellos a Félix y Borge, a quienes, al igual que a otros funcionarios, militares y policías, entregaba de entre 100 mil hasta un millón de dólares.

La conexión con los ex mandatarios priístas de Quintana Roo sería a través de Leticia Rodríguez Lara “Doña Lety”, quien, ahora presa, sin embargo, operaba impunemente el narcotráfico a lo largo del Estado.

“Doña Lety” habría sido identificada desde 2005 como la lideresa del Cártel de Cancún, que opera en esa ciudad, Playa del Carmen y Alfredo V. Bonfil, aunque fuertemente ligado al Cártel de Sinaloa, al que Félix y Borge “vendieron” la plaza con Guzmán Loera.

Los ex gobernadores fueron el principal artífice de extinguir prácticamente a la Policía Estatal, entonces bajo el mando de Bibiano Villa Castillo (sostenido por Borge), al concentrar a los pocos efectivos mal armados, sobre todo en Chetumal, para dejar la responsabilidad del narco a las policías municipales del norte del Estado, hasta hoy fácilmente controladas por el crimen.

El cacicazgo se rompió en 2016, pues el ex alcalde de Solidaridad, Mauricio Góngora, no pudo continuar la abierta corrupción de Félix y Borge, y con el triunfo de Carlos Joaquín y la llegada del cártel Nueva Generación de Jalisco, se rompieron los “pactos” con el narco, y de ahí los ataques de extrema violencia, como el de la Vicefiscalía en 2017 y las múltiples ejecuciones a la orden del día.

Más allá del narcotráfico, el cubano Luis Manuel Álvarez Adán acusó a Borge de hacer negocios con los recursos naturales y con la mafia cubana, dedicada al robo de embarcaciones, tanto de lanchas rápidas, como de mediano calado y hasta yates de lujo.

Según publicaría Sol Quintana Roo, la dupla Félix-Borge descubrió y explotó tres grandes fuentes de corrupción para dejar Quintana Roo en decadencia: El dinero robado al erario (los desvíos), los sobornos del narco por dejarlo operar y las millonarias sumas por el apoderamiento de tierras de la reserva de Quintana Roo y el “remate” a precios irrisorios a familiares, amigos e incondicionales.

Por lo “menos” -y al menos hasta hoy- Borge se encuentra preso, pero su “legado” sigue dañando a Quintana Roo, así como el de Félix, quien sigue en libertad, “vivito y coleando”, gracias a la lealtad de Borge, que nunca lo acusó ni acusará de nada.

Periodistas de la talla de Laura Nubia Carmona, publicaron el 9 de febrero del 2015 en el portal enlagrilla.com, con el título “González Canto, chivo en cristalería”, que éste se incluye en la lista de connotados personajes mexicanos con propiedades de lujo en Estados Unidos.

Muchos ilustres políticos estarían temblando ante la posibilidad de ser balconeados, uno de ellos el priista Félix, varias veces señalado de tener costosas propiedades en el extranjero, entre otros en Miami, Florida, donde abrió  la empresa “Ener Investment Corp” en sociedad con el yucateco Ricardo Javier Gamboa García.

¿Dinero del narco? No lo sabemos, pero la compañía está registrada con el domicilio 7771 NW 41 ST, en Hollywood, Florida, una población de veraneo muy cerca, hacia el norte, de Miami Beach, además de que el ex mandatario tiene socios beneficiados con obra pública en Yucatán durante el gobierno de su amiga y ex gobernadora Ivonne Ortega Pacheco.

En febrero de 2014 circuló en las redes sociales un documento en el que, por lo menos, se atribuyen 19 propiedades a Félix González: Nueva York (Urban Living), Dubai (The Crescent), París (Programme Neuf), Costa Rica (hotel), además de Utah, Madrid, Argentina y Monterrey (Nuevo León)  así como en Quintana Roo ¿Dinero del narco?

 

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