+El cuestionado equipo de colaboradores de la administración estatal la encabeza el actual titular de la SSP
Por Luis A. Cabañas Basulto/SFAS/Chetumal, QRoo.- A unas horas de rendir su informe de medio sexenio, a Carlos Joaquín se le ubica como uno de los mandatarios con menor popularidad, “gracias” a un cuestionado equipo de colaboradores que le han servido para lo mismo que la “Carabina de Ambrosio”.
En este sentido, contra lo que se supone, la pregunta recurrente se refiere a quién de ellos ha sido el peor, y aunque sobran los candidatos, el controvertido titular de la Secretaría de Seguridad Pública, el tijuanense Jesús Alberto Capella Ibarra, ahora convertido en Mando Único de la entidad, invariablemente encabeza la lista.
También señalado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos como responsable de una masacre de mujeres y niños en la comunidad de Temixco, Morelos, cuando se desempeñaba con el mismo cargo que ahora ostenta, el 30 de noviembre de 2017, durante el sexenio del perredista Graco Ramírez, su principal característica es una marcada soberbia.
Su inesperado nombramiento en Quintana Roo, en septiembre de 2018, se enmarcó en un momento crítico de ejecuciones y una ola de delincuencia que, al igual que hoy, prácticamente un año después, asolaba los principales polos de desarrollo turístico de la Zona Norte, particularmente Cancún, Tulum y Playa del Carmen.
Desde un principio llamó la atención que se rodeara de una serie de colaboradores que trajo ex profeso del Estado de Morelos, donde su principal enemigo era el entonces presidente municipal de Cuernavaca, el hoy gobernador de esa entidad, Cuauhtémoc Blanco, con quien ha sostenido una serie de dimes y diretes.
DESVÍO MILLONARIO DE RECURSOS
Así, éste le acusó desde un principio de desvío y manejo irregular de millonarios recursos, por los que interpuso una demanda ante la Fiscalía General de la República, y de la que se enteró al propio presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, aunque hasta hoy no ha prosperado, como tampoco la del caso de Temixco.
Antes, por el contrario, el funcionario fue objeto de un reconocimiento “patito” por parte de la Asociación de Consejeros, Agregados y Enlaces de Policía y Seguridad Acreditados en México, que el 30 de mayo la entregó una Estrella de Honor por “servicios distinguidos” 2019.
Antes apodado como “Rambo” y hoy como “el Tuitero”, el tijuanense llegó a Quintana Roo vendiendo la idea que implementaría el Mando Único, “estrategia” que resultó una falacia y que hasta hoy no ha dado resultados, ante la falta de una organización o proyecto claro sobre ésta, además de ilegal por la forma como se implementó en algunos lugares.
Así, en el caso del municipio de Solidaridad, gobernado por la morenista Laura Beristaín Navarrete, el gobierno de Carlos Joaquín se vio prácticamente obligado a dar una suerte de “golpe de estado” para implementar el Mando Único, algo similar a lo ocurrido en Benito Juárez y Othón P. Blanco.
Capella Ibarra se jacta que el Mando Único le dio excelentes resultados en Quintana Roo, pero cifras y hechos violentos dictan lo contrario, pues en los últimos meses han retumbado a las primeras planas de los diarios a nivel nacional las ejecuciones, asaltos y demás hechos delictivos, como el del 2 de mayo, cuando secuestraron a cuatro miembros de la delegación de natación de Sonora, que participarían en las Olimpiadas Nacionales de Cancún
La aparición de cadáveres desmembrados en las colonias de esa ciudad está a la orden del día, mientras que en la zona sur del Estado han aumentado considerablemente los asaltos desde que Capella Ibarra hizo su aparición, lo que, en parte, se atribuye a su supuesta protección al cartel de “Los Rojos”, a los que habría traído de Morelos, aunque esa es otra historia.
Lo cierto es que por todo ello, Capella Ibarra es candidato obligado a ser considerado uno de los peores colaboradores de Carlos Joaquín.


