- Los hechos ponen a flote la incapacidad del alcalde Pedro Joaquín para combatir el flagelo
Por Luis A. CABAÑAS BASULTO/FAS/Empresario de toda su vida, pero metido a político para convertirse en presidente municipal de Cozumel gracia al apoyo político y económico de su padre de mismo nombre, el bisoño priísta Pedro Oscar Joaquín Delbouis sigue soñando con seguir los pasos para convertirse en el próximo gobernador de Quintana Roo.
En tanto, la llamada “isla de las golondrinas”, cuyo crecimiento forjó, entre otros, su desaparecido abuelo Nassim Joaquín Ibarra, continúa sumida en una inseguridad tal, que el munícipe ha tratado de desmentir por todos los medios… sobre todo los de comunicación.
No obstante los “esfuerzos” desesperados de su directora de Comunicación Social, la inefable Haydeé Cárdenas Pizano, los hechos ponen en relieve la incapacidad de su jefe por combatir -por lo menos prevenir- el innegable incremento de inseguridad.
PRETEXTOS Y MÁS PRETEXTOS
El sutil pretexto de Joaquín Delbouis es la falta de apoyo de la Federación. Claro, es más fácil responsabilizar a otros que asumir las culpas propias.
Verá Usted. Como si se tratara de un hecho “ajeno” a Cozumel, el Sistema Integral de Vigilancia Aérea de la Secretaría de la Defensa Nacional detectó en aguas nacionales y aseguró a fines de enero último una aeronave que transportaba 32 paquetes de cocaína en el aeródromo de Mahahual.
Nada tendría de raro si no fuera porque la avioneta procedía de Argentina y tenía como destino ¡la isla de Cozumel!
Durante su trayectoria de vuelo, la tripulación de la aeronave se percató de la presencia de aviones militares, por lo que decidieron aterrizar de manera forzada en Mahahual, detalló la dependencia, que incautó esos paquetes, con un peso aproximado de una tonelada y un precio estimado en el mercado de 224.6 millones de pesos.
TRÁFICO DE DROGAS
Y conste de que, ante la presencia de turismo extranjero en la isla, la circulación de droga es cada vez más frecuente, aunque sólo detectada por medios de comunicación no controlados por el Ayuntamiento, como ocurrió apenas el 20 febrero, cuando la policía detuvo a los presuntos narco-menudistas Alejandro H. C., y Ángel D. M. D.
La detención de éstos, a quienes también acusaron de “ultrajes” a la autoridad, ocurrió cerca de la medianoche sobre la 65 avenida norte de la colonia Emiliano Zapata, cuando los detenidos circulaban con mariguana en una motocicleta.
TOTAL INSEGURIDAD
El tema de inseguridad también incluye el secuestro, como publicamos en la edición anterior, pues apenas el mes anterior sujetos armados intentaron “levantar” por la fuerza a dos jóvenes que se encontraban en el interior de su domicilio en la 80 avenida con calle 16, colonia Emiliano Zapata.
Los hechos ocurrieron por la madrugada, y aunque los presuntos secuestradores no consiguieron su objetivo, efectuaron disparos contra la fachada del inmueble.
Pero vaya, el tema de los disparos se están haciendo cada vez más “normal” en Cozumel y, como si fuera burla, contra la propia policía, tal y como ocurrió cuando dos desconocidos dispararon contra una patrulla 12047 de la Policía Municipal y luego se dieron a la fuga, para variar, durante la madrugada, cuando hasta la policía duerme.
Se trató de cinco impactos de bala calibre 9 milímetros, que terminaron en la parte posterior de la unidad policiaca y todo quedó en un susto entre los uniformados por parte de la delincuencia organizada, en la 30 avenida con calle 5 sur, donde se detectó a dos sujetos en una motocicleta negra, que lograron darse a la fuga.
Por si fuera poco, existe una denuncia ciudadana en el sentido de que la Policía Ministerial de la isla no da seguimiento a denuncias de robo, debido a los constantes cambios de elementos en la plaza.
Lo cierto es que, para mala fortuna del bisoño Joaquín Delbouis, NO ha podido tan sólo con un renglón de los muchos que abarca un gobierno, y eso que sólo hablamos de un municipio.
¿Se lo imagina Usted gobernando todo un Estado?
¡Mejor olvídese de sus “arreglos” con Félix González y vuelva al comercio!


