- El estado se encuentra en “Semáforo Rojo” y aun así, sigue tomando medidas contrarias a las recomendadas por la Secretaría de Salud federal
- Es puro “bla bla bla”, señalan los tabasqueños al considerar que este es un gobierno que le ha falla garrafalmente a AMLO, quien mostró su preocupación por los alcances de la pandemia en su estado natal
- Silvia Roldan, la flamante secretaria de Salud, ha mostrado ineptitud y hasta signos de corrupción en el manejo de la emergencia
- Ahora, a la pandemia del Covid e inseguridad, se le suman las inundaciones
Por Pedro Pablo Jaramillo/Villahermosa, Tab.- Pasando por alto las recomendaciones de la Secretaría de Salud federal, al gobernador Adán Augusto López Hernández poco le importa que en Tabasco hayan más de 4,609 infectados y 562 fallecimientos a causa del Covid 19, para anunciar el regreso a la nueva normalidad con anuncios como el de la suspensión de la ‘ley seca’ y la apertura total de los grandes comercios, mientras a los pequeños comerciantes, del que dependen miles de familias, les advierte que no abran porque caso contrario serán sancionados e incluso reprimidos por la policía, tal como ha ocurrido en varios municipios donde ordenaron apalear al pueblo de Andrés Manuel López Obrador.
El virus chino sigue infectando a los tabasqueños, como quedó claro durante los últimos días y principios de este mes donde se han alcanzado hasta 200 contagios y 34 muertos en un día, lo que representa un fracaso, según especialistas, de las medidas adoptadas por la Secretaría de Salud, a cargo de Silvia Roldán, que como recordaran, durante las primeras fases de la emergencia enfermó.
Silvia Roldan, la flamante secretaria de Salud, ha mostrado ineptitud y hasta signos de corrupción en el manejo de la pandemia, y los tabasqueños preguntan sí ella y el gobernador donaron plasma para curar otros infectados por Covid o fue puro cuento chino su contagio y no enfrentar de frente la situación que llevó a al camposanto a decenas de personas.
El mandatario califica de irresponsables a los tabasqueños por querer salir a ganarse el pan de cada día, pero no le ofrece alternativas para quedarse en casa y le recriminan que las despensas que prometió nunca llegaron realmente a quienes lo necesitaban. Como siempre quedó en manos de sus seguidores.
Le recuerdan que fue él quien dio el mal ejemplo al sostener reuniones públicas, no obstante haberse establecido la ‘sana distancia’, resultando infectado y por ende, propagó de manera criminal el contagio en Tabasco.
Mientras en otros lugares el gobierno sanitiza los lugares públicos y provee continuamente de alimentos a la población para “quedarse en casa”, aquí no se hace nada. Solo se reprime a la población más jodida.
Eso sí, el mandatario, en un mensaje de “bla bla bla”, festinó con bombos y platillos el anuncio de que se suspendía la “ley seca”, para quedar bien con las compañías y consumidores de alcohol; además ordenó que todos los comercios grandes, los que ni pagan impuestos en Tabasco y la mayoría de sus unidades son emplacadas en la Ciudad de México u origen de la empresa, abrieran en su totalidad.
Eso sí, a los comercios no esenciales, TODOS SON ESENCIALES, del que dependen miles de familias, les advirtió que se impondrá la ley si contravienen su decretito de marras de marzo pasado, del que han hecho y deshecho junto con los alcaldes morenistas para reprimir con la policía a la población.
De la misma forma, instruyó que el gobierno regresará a la nueva normalidad, al menos con el 30 por ciento de su personal, para atender asuntos prioritarios, no obstante que en varias dependencias se tenía trabajando a un gran número de burócratas, que a la postre resultaron infectados.
Así pinta Tabasco, que ahora para acabar pronto, al tema del Covid y la inseguridad, se suman las inundaciones, donde el gobierno, una vez más ha tardado en reaccionar, viéndose miles de familias afectadas.


