EVANGELIO MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)
FB: RicardoBulmez
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Me encontré esta frase y la comparto: “Ama la Sagrada Escritura, y la sabiduría te amará; ámala tiernamente, y te custodiará; hónrala y recibirás sus caricias” (San Jerónimo). Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Miércoles 20/01/2021. Miércoles II del Tiempo Ordinario. Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. El Reino de Dios se fundamenta en… “En el nombre del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo”. Es decir, “En el nombre de la Fe, de la Esperanza y del Amor”. O sea… Evangelizar no sólo consiste en enseñar a los demás, sino igualmente en tratarlos bien. La definición de “Teología”, más que el “Tratado de Dios”, es el “Buen trato con Dios”… y al tratar bien al prójimo estamos intimando con el Padre Celestial. ¡Y seremos unos buenos teólogos! Y si no… caemos en fariseísmo. “Así lo leí yo en un libro que me van a prestar”.
(Marcos 3, 1-6). “En aquel tiempo, Jesús entró en la sinagoga, donde había un hombre que tenía tullida una mano. Los fariseos estaban espiando a Jesús para ver si curaba en sábado y poderlo acusar. Jesús le dijo al tullido: “Levántate y ponte allí en medio”. Después les preguntó: “¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado, el bien o el mal? ¿Se le puede salvar la vida a un hombre en sábado o hay que dejarlo morir?”. Ellos se quedaron callados. Entonces, mirándolos con ira y con tristeza, porque no querían entender, le dijo al hombre: “Extiende tu mano”. La extendió, y su mano quedó sana. Entonces se fueron los fariseos y comenzaron a hacer planes con los del partido de Herodes para matar a Jesús”. Palabra del Señor. Gloría a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Cuando Jesús entró a la sinagoga, según el evangelio de hoy, encontró a “un hombre que tenía tullida una mano”. Pero los fariseos estaban pendientes para ver si curaba en sábado, y poderlo acusar. Pues, estaba prohibido trabajar ese día. Sin embargo, aquí está la valentía de Jesús. Le dijo al tullido: “Levántate y ponte allí en medio”. Como si le dijera: “Tú no eres maldito de Dios. Tú no eres un excluido”. Pero esta actitud de libertad y de inclusión molesta a los fariseos y herodianos. Jesús, en vez de preguntarle “¿se puede trabajar o curar en sábado?”, hace la siguiente pregunta: “¿Se le puede salvar la vida a un hombre en sábado o hay que dejarlo morir?”. Ellos se quedaron callados. Jesús reacciona con indignación y tristeza ante el silencio. Y cura al hombre. Por esto deciden matarlo.
Esto que te voy a decir me lo contó una religiosa, una monja. Sucedió en un lugar en donde hay un Santuario a la Virgen María, la Madre de Dios.
-¿Cómo se llama la monja?
-Eso no te importa, Boquiabierta… ¡Qué vaina contigo!
-Bueno, bueno… ¿qué fue lo que te contó?
Un sacerdote celebraba la Santa Misa en dicho santuario. Cuando estaba en el momento de la “elevación” de la Hostia y el Cáliz Consagrados, un señor mayor (como dice la prensa, un sexagenario) atravesó la iglesia de parte a parte y se puso a rezarle en silencio a la Virgen, muy concentrado. Esta acción, el devoto mariano la repetía con mucha frecuencia. A él no le importaba si la iglesia estaba llena o vacía, si llovía o no y si había misa o no.
Después de la ceremonia, el sacerdote muy molesto, reclamó duramente al devoto señor su “a-litúrgica actitud”. Qué cómo era posible -expresó el sacerdote- que lo hubiera distraído en misa. Y que, además de eso, le había faltado el respeto al Sacramento de la Eucaristía.
-¡¿Cómo es posible que en el momento que se exige más respeto y concentración en la misa, usted se ponga a rezarle a la virgen?!
-¿Yo? ¿Padre, yo le falté el respeto y lo distraje? -asombrado el buen señor.
-¡Claro! -molesto el sacerdote-. ¡Cómo se te ocurre pasar por la iglesia en plena elevación. ¡Tú le das más importancia a una imagen!
-Mire, padre -le dice el buen hombre-, escúcheme. Suponga, padre, que usted fuera amigo mío. ¡Bien! Suponga usted también, padre, que un día yo vaya a su casa y no lo salude. ¿No se molestaría? Pues, sépalo usted, la Virgen es mi amiga hace muchísimos años, desde que yo era un niño. ¿Cómo no la voy a saludar? ¡Si ella es mi amiga!… Y siendo eso tan grande para usted, ¿se distrajo viéndome a mí rezándole a la virgen? Padre, yo no me di cuenta de que usted estaba diciendo misa. Porque yo iba pendiente de ir a saludar a la Virgen que es mi amiga.
En el Evangelio de hoy aprendí… Las actitudes farisaicas sobre todo se ven en el mundo político, social y religioso. Esto nos lleva a dar más valor a símbolos externos que al ser humano. Todas las leyes, costumbres y ceremonias sagradas son como un puente que nos deben llevar al bienestar social y a la paz espiritual. Todo prójimo, todo ser humano, debe ocupar el puesto de honor por ser hijo de Dios y hermano nuestro. Como le dijo Jesús al excluido por ser un discapacitado: “Levántate y ponte allí en medio”. La Virgen estaba más atendida con su devoto, que Jesucristo con su distraído y litúrgico sacerdote. Se dan casos así, a veces.
Pensamiento del día… No sé por qué este hombre estaba enfermo de la mano. Ésta no puede asir porque está tullía; tampoco puede saludar, ni abrazar… o quizás se le tulló porque apretaba en esa mano un arma de fuego que para lo único que sirve es para matar. Todo hombre armado es un tullío, con la condecoración o la facha que sea.
Tarea para la casa… Memoriza a cinco personajes de los que llaman “próceres de la patria”. Y, luego, a cinco vecinos, conocidos o compañeros de trabajo… ¿a cuales consideras o tratas mejor? Si a los primeros es hipocresía… si a los segundos es cordialidad.
@RicardoBulmez


