EVANGELIO MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)

EVANGELIO MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)

FB: RicardoBulmez

 

 

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹“Señor, que no me empeñe tanto en ser comprendido como en comprender, en ser perdonado como en perdonar, amado como en amar… porque dando se recibe, buscando se encuentra, perdonando se es perdonado y muriendo se resucita a la Vida Eterna”. San Francisco de Asís. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

 

Jueves 28/01/2021. Santo Tomás de Aquino, Presb. y Doct. Tiempo Ordinario. Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Recuerdo a aquel señor que llegó una noche a la parroquia buscando ayuda por los muchos problemas que le aquejaban. Lo invité al jardín y le dije que mirara hacia arriba, al cielo. Le pregunté qué veía y me dijo “nada”. Porque cuando uno se siente feo por dentro, no ve ni escucha nada bonito por fuera.

-Mira hacia arriba -le insistí-. ¡Qué bonito se ve el cielo con sus estrellas, aunque es de noche!

-¡Oye! ¡Verdad! ¡¿Y todavía hay estrellas?! -dijo el hombre lleno de admiración.

-Sí, todavía hay estrellas, luna, luceros, cometas y muchas más cosas bellas -no le dije “Boquiabierta” porque no eras tú.

 

(Marcos 4, 21-25). “En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “¿Acaso se enciende una vela para meterla debajo de una olla o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero? Porque si algo está escondido, es para que se descubra; y si algo se ha ocultado, es para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que oiga”. Siguió hablándoles y les dijo: “Pongan atención a lo que están oyendo. La misma medida que utilicen para tratar a los demás, esa misma se usará para tratarlos a ustedes, y con creces. Al que tiene, se le dará; pero al que tiene poco, aun eso poco se le quitará”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. ¡Ahhh!… Definitivamente… el evangelio es una nueva y buena noticia… En la vida nos encontramos con momentos buenos que son añadiduras buenas. Realmente… no sé de dónde Jesús saca tantas cosas sencillas y profundas. ¡Bueno!… Sí, sí… Sí lo sé, pero no quiero saberlo, porque a veces el saber quita el asombro. Y el amor comienza por la admiración, sorpresa, lo cursi, el encanto… Y cuando se llega al conocimiento, muchas veces, viene el desencanto. Es entonces, cuando tenemos que “inventar” otro tipo de amor que es el misericordioso… No cometas el error de preguntar a tu pareja, “¿Me amas?”.

-¿Y por qué no puedo interrogar a mi pareja si me ama?

-Sí puedes, pero mejor no lo hagas. Más bien, dale un beso, un abrazo y llénala de detalles.

-Pero, dime, ¿por qué no debo preguntar a mi pareja si me quiere?

-Porque te va a responder con un “Sí” práctico y evasivo. Y esto más que una respuesta es una costumbre; en la rutina hay verdades, pero no hay admiración, ni sorpresas ni estupores. Una sonrisa puede más que una pregunta, y un gesto de amor es la mejor respuesta.

Escuché esta anécdota… El marido se levantaba todos los días de madrugada. Su esposa despertaba después de la 6am. Esto se hizo costumbre. Ella se decía, “¿A dónde y con quien saldrá este hombre todos los días a esta hora?”. Esto causaba una gran incomodidad a la esposa, casi rozando en los celos. Y así nació la rutina… ella despertaba, no estaba la pareja ni a su lado ni en ninguna parte de la casa.

Luego, a eso de las 8am, entraba el esposo y, como si nada, saludaba a su compañera, se arreglaba y se iba a su trabajo. Y al otro día se repetía lo mismo. Una mañana, la esposa no aguantó más y conminó fuertemente al marido: “¡Pero, ¿de donde vienes tú?!… ¡¿Con quién andabas?”.

-Caminaba con el perro -respondió el hombre-. Yo lo saco todos los días a pasear.

-¡Ahhhh! -furiosa ella-. ¡Al perro sí lo sacas a caminar, pero a mí nunca me invitas!

-Es que no sabía que tú orinabas en la calle.

No preguntes tanto. Vive el momento y la respuesta vendrá.

Hoy, Jesús nos sorprende con algo simple y evidente, nos dice que una vela no se enciende para ponerla debajo de la cama o de una olla. Me imagino a Jesús, siendo un niño de unos 3 a 5 años, sentado en la sala de su casa de Nazaret, en donde se crió. Llovía y era el atardecer que amenazaba una noche oscura. José encendió la lámpara y la puso debajo de la mesa. Entonces, María le pegó un grito: “¡José!… ¡¿Qué haces?!… ¡No “siás”… ¡Pon la vela  encima de la mesa! ¡Un candelero es para alumbrar no para esconderlo!”. No sé en qué estaría pensando José.

Y esta luz, esta lámpara que Jesús nos indica, es para alumbrar no para esconderla. Porque la Palabra de Dios sería como la lámpara puesta debajo de una caja o de una cama. La luz es para iluminar… el amor es para amar… el perdón, para perdonar.

-Pero yo no oigo nunca la palabra de Dios… en mi vida todo es oscuridad.

-La Palabra de Dios, es como si la colocaras encima de la mesa y así tú iluminas. Cualquier gesto o buena acción que hagas, estás iluminando.

 

En el evangelio de hoy aprendí… La noche, por muy tenebrosa, siempre tendrá en su oscuridad algún destello de luz convertido en relámpago fugaz. Los problemas de la vida, por muy duros que sean, siempre dejan escapar sus propias soluciones. Pero para verlas tienes que estar despierto. ¡La luz está encendida!… ¡Abre los ojos!

 

Pensamiento del día… La Palabra de Dios es la lámpara que debe ser encendida en la oscuridad de la noche. Esta palabra no la dejes ni la escondas dentro del libro cerrado de la Biblia.

 

Tarea para la casa… En tu salud, relaciones humanas -familia, amigos, trabajo-, ambiente socioeconómico y en tus emociones: en cada una de esas dimensiones ubica las “oscuridades” y, ¡ahí!, enciende la luz. “Señor, aumenta mi fe”.

@RicardoBulmez

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