EVANGELIO MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)
FB: RicardoBulmez
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Las personas alegres son como los imanes…atraen. Son atractivas, más allá de lo físico. Todo lo que hagas y des que esté impregnado de alegría, pues de esta forma honras a Dios, y permites que el amor brille… “Porque Dios ama al que da con alegría” (2Cor.9,7). Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Domingo 31/01/2021. Domingo IV del Tiempo Ordinario. Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Repasemos un poco sobre el evangelio de esta semana. En estos días, Marcos nos decía que Jesús llamó a cuatro pescadores para que le ayudaran en su proyecto de divulgar la noticia de la venida del Reino de Dios. Hoy, nos habla de la admiración de la gente ante las enseñanzas de Jesús. Pues el pueblo estaba acostumbrado a escuchar a los escribas y fariseos que al hablar eran insignificantes y agrios. Como los políticos… La gente decía de Jesús: “Enseña como quien tiene autoridad y no como los escribas”.
(Marcos 1, 21-28). “En aquel tiempo, se hallaba Jesús en Cafarnaúm y el sábado fue a la sinagoga y se puso a enseñar. Los oyentes quedaron asombrados de sus palabras, pues enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas. Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu inmundo, que se puso a gritar: “¿Qué quieres tú con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios”. Jesús le ordenó: “¡Cállate y sal de él!” El espíritu inmundo, sacudiendo al hombre con violencia y dando un alarido, salió de él. Todos quedaron estupefactos y se preguntaban: “¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta? Este hombre tiene autoridad para mandar hasta a los espíritus inmundos y lo obedecen”. Y muy pronto se extendió su fama por toda Galilea”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Sí, Jesús enseña con autoridad, diferente de los escribas. Esto es lo primero que percibe la gente. No es tanto lo referente al contenido, lo que impresiona es la forma de enseñar. Jesús habla muy sencillo, usando imágenes de la vida de cada uno más que ideas de otros… La siembra, un hijo que se va de la casa, el mayordomo que administra una finca, etc. La gente lo escucha, compara y dice: “Enseña con autoridad”, diferente de los escribas. Éstos en su época enseñaban citando filósofos, próceres de la patria, sólo les faltaba colocar letreros en todas las esquinas. Jesús cuando habla, no hace muchas referencias. Más bien, predica a partir de su experiencia de Dios y de la vida. Su palabra llega a la raíz del corazón de la gente.
Me llamó la atención algo que Jesús dijo cuando llamó a los cuatro primeros apóstoles para que lo siguieran. En esta invitación, les hizo una promesa concreta: “Síganme y haré de ustedes pescadores de hombres”. Ellos eran expertos en las cosas del mar, pero ¿cómo pescar hombres, mujeres, niños? Me imagino a los pescadores mirarse la cara en señal de desconcierto.
Jesús llamó a sus primeros discípulos para hacerlos pescadores de hombres. Con todo lo que sugiere esta imagen tan bella de ser pescador. ¿Qué insinúa esta imagen? Cristo me llama para que sea pescador. Voy a lanzarte algo para atraerte hacia mí. Y tú vas a estar muy cerca, después de que estabas lejos. Pero, no solamente vas a estar cerca de mí, sino que vas a estar dentro de mí, “pescado” dentro de mí.
Antes eras “pez”, ahora eres “pescado”. Tú eras un pez que estabas allá lejos, perdido en los mares. Y yo con mi red, te atraje hacia mí. Te pesqué. Sé que no querías venir. Yo te saqué del mar inmenso. Y te atraje tanto, tanto, tanto… que te comí, comulgué en ti. Y te metiste dentro de mí y tú me hiciste tuyo, y yo te hice mío.
Estamos metidos en el mar inmenso, peligroso, inestable, solitario. Aquel joven que pasa por allí, sus pies tocan fondo en la profundidad de las drogas. Tu matrimonio está que se hunde, te has ido demasiado lejos de la orilla del amor. Estás en medio del mar de la ambición de las riquezas, y no encuentras a alguien que te ayude con semejante carga. Ya ni sabes conducir la barca de tu vida con tantas preocupaciones y no encuentras cómo detenerte en el océano de las depresiones. Cada vez te hundes más, y tus lágrimas de dolor y sufrimiento aumentan la hondura de ese charco. Ese mar se vuelve cada día más amenazante y tenebroso. Y no perdonas. No olvidas las ofensas. Te estás ahogando en el fondo de las angustias, de la tristeza, del ansia de poder. Y sabes que el agua está entrando, a borbotones incontrolables, en la pequeña y frágil barca de tu vida. Y te estás hundiendo. El mar es peligroso.
En el Evangelio de hoy aprendí… Cristo da pasos por la orilla de la vida. Él no es pescador, es carpintero. Sabe de tierra firme. Donde hay flores, árboles frutales y pajaritos columpiándose en sus ramas. En la tierra firme se aprecia más el amanecer y el sol que se oculta, cuando se va haciendo de noche. Y nacen estrellas. Y éstas brillan más desde la orilla del mar, que estando ahogados en su inmensidad.
Pensamiento del día… La inestabilidad del mar es aterradora. Cristo nos ofrece la seguridad de tierra firme. Ser pescadores, de otra forma: de hombres con las redes de la libertad, la justicia y la misericordia. El único mar donde se puede vivir en abundancia… es en el amor.
Tarea para la casa… Piensa en alguien, cercano a ti que, sabes, se está hundiendo en el mar de la tristeza, enfermedad, odio, drogas, corrupción. Y toma tu caña de pescar hermanos que se hunden… por ejemplo una oración, una visita, un mensaje. Y recuerda a Jesús ante el demonio del mar de la vida de este país: “¡Cállate y sal de él!”…
@RicardoBulmez


