@RicardoBulmez
Martes de la IV Semana de Cuaresma. Ciclo B, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:
Einstein dijo: “Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen los milagros, la otra es creer que todo es un milagro”. Lo cierto es que la vida, ya es un milagro. Y están por todas partes, sólo hay que creer y pedir a Dios que nos revele, que nos permita ver. Y eso es posible si tenemos fe en el gran hacedor de milagros que es Jesús. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
(Juan 5, 1-16/Juan 5, 1-3. 5-16). “Era un día de fiesta para los judíos, cuando Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén, junto a la puerta de las Ovejas, una piscina llamada Betesdá, en hebreo, con cinco pórticos, bajo los cuales yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos que esperaban la agitación del agua. Porque el ángel del Señor descendía de vez en cuando a la piscina, agitaba el agua y, el primero que entraba en la piscina, después de que el agua se agitaba, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera. Entre ellos estaba un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.
Al verlo ahí tendido y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo en tal estado, Jesús le dijo: “¿Quieres curarte?”. Le respondió el enfermo: “Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua. Cuando logro llegar, ya otro ha bajado antes que yo”. Jesús le dijo: “Levántate, toma tu camilla y anda”. Al momento el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar.
Aquel día era sábado. Por eso los judíos le dijeron al que había sido curado: “No te es lícito cargar tu camilla”. Pero él contestó: “El que me curó me dijo: “Toma tu camilla y anda”. Ellos le preguntaron: “¿Quién es el que te dijo: ‘Toma tu camilla y anda?”. Pero el que había sido curado no lo sabía, porque Jesús había desaparecido entre la muchedumbre. Más tarde lo encontró Jesús en el templo y le dijo: “Mira, ya quedaste sano. No peques más, no sea que te vaya a suceder algo peor”. Aquel hombre fue y les contó a los judíos que el que lo había curado era Jesús. Por eso los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en sábado”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. En aquél tiempo la curación era sólo para una persona. Como si fuera una lotería, en donde sólo uno es premiado, aunque muchos pagan. Como la mala costumbre de hacer política, la mayoría vota pero solo un grupo se beneficia. Y en esta situación de total abandono, Jesús encuentra a los enfermos. Y concretamente a uno echado en el suelo. Tuvo compasión de él.
Dijo al enfermo: “Levántate… y se puso a andar”. La enfermedad es una etapa segura de la vida. Cuando te visite cuídate. Pero, no te cuides para no morir sino para tener una mejor calidad de vida. Porque la muerte no viene a buscar enfermos, sino a vivos… enfermos o sanos. No por casualidad, un día me llegó por las redes este mensaje de Steve Jobs -creador de Apple. Ojalá que nos ayude a reflexionar y a amarnos cada día más.
Éstas son sus últimas palabras: “He llegado a la cima del éxito en los negocios. A los ojos de los demás, mi vida ha sido el símbolo del éxito. Sin embargo, aparte del trabajo, tengo poca alegría. Finalmente, mi riqueza no es más que un hecho al que estoy acostumbrado. En este momento, acostado en la cama del hospital y recordando toda mi vida, me doy cuenta de que todos los elogios y las riquezas de la que yo estaba tan orgulloso, se han convertido en algo insignificante ante la muerte inminente. ¿Cuál es la cama más cara del mundo? La cama de hospital. Usted, si tiene dinero, puede contratar a alguien para conducir su coche, pero no puede contratar a alguien para que lleve su enfermedad en lugar de cargarla usted mismo. Las cosas materiales perdidas se pueden encontrar. Pero hay una cosa que nunca se puede encontrar cuando se pierde: la vida”. Steve Jobs, creador de Apple.
En el evangelio de hoy aprendí… Mientras llega la muerte… ¡Vive hasta que expires! No mueras sin haber vivido y amado en el tiempo que te toque estar en este mundo. “…toma tu camilla y anda”, dice Jesús. ¡Oye bien!… Toma tu camilla, otros tomarán tu ataúd… Hoy, en Venezuela, en el pueblo hay solidaridad pero no hay agua, ni luz, ni salud. Todavía hay muchas camillas por cargar y caminos por recorrer.
Pensamiento del día… Un derecho es una “camilla” que hay llevar. Recuerda que los derechos humanos deben ser cumplidos por y para todas las personas. Pero sólo pueden ser garantizados y asegurados por un buen gobierno.
Tarea para la casa… Hoy, ubica en tu vida qué “camillas” -acciones sin concluir- no quieres tomar para que se dé en ti el milagro de la vida, de la alegría, de la libertad y democracia… Y, escucha a Jesús que te dice: “Toma tu camilla y anda”.
@RicardoBulmez
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