Sábado II de Pascua. Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
https://www.facebook.com/agenciassfas/posts/1614232855442644
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Si quieres tener un gran corazón, no pidas nada para ti ni para los tuyos, pide por todos. No pidas sólo por tu hijo, pide más bien por todos los hijos del mundo. No pidas sólo por tu madre, pide por todas las madres del mundo. La palabra “todos” es sagrada. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
(Juan 6, 16-21). “Al atardecer del día de la multiplicación de los panes, los discípulos de Jesús bajaron al lago, se embarcaron y empezaron a atravesar hacia Cafarnaúm. Ya había caído la noche y Jesús todavía no los había alcanzado. Soplaba un viento fuerte y las aguas del lago se iban encrespando. Cuando habían avanzado unos cinco o seis kilómetros, vieron a Jesús caminando sobre las aguas, acercándose a la barca, y se asustaron. Pero él les dijo: “Soy yo, no tengan miedo”. Ellos quisieron recogerlo a bordo y rápidamente la barca tocó tierra en el lugar a donde se dirigían”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
———–
Reflexión. Marcos, en su evangelio, dice que obligó a sus discípulos a embarcar inmediatamente para el otro lado del lago (Mc. 6, 45), pa´la otra orilla. Quería evitar que ellos se contaminaran con la ideología dominante. Señal de que el “fermento de Herodes y de los fariseos”, era muy fuerte (cf. Mc. 8, 15). ¡Lo mismito que aquí! Jesús mismo se enfrenta con esa tentación y la supera por medio de la oración en la montaña. ¡Más nada!
Los unos invocan oraciones vacías en las sacristías, los otros derrochan los bienes de todos en los palacios del poder; mientras tanto el pueblo en tierra firme tiene hambre y sed de justicia y el país se cae a pedazos. Hoy recuerdo la casa en que viví cuando era un niño. Era de bahareque, es decir, de barro y paja… la casa de mi niñez: muy linda. Este tipo de viviendas, por muy bien construidas que estuvieran, cuando arreciaban las lluvias dejaban colar el agua. Luego, la humedad esponjaba la vestidura interior del techo y después poco a poco se desprendía a pedazos… caía una trozo de barro por aquí y, más tarde, otro por allá. Para mí esto era muy divertido, a la edad de ocho o diez años, era como un juego… ¿¡Qué!?… De eso no hace mucho tiempo. ¿¡Por qué me ven así como con lástima!?…
Recuerdo que me recostaba en una de las paredes e intentaba moverla a ver a quién le caía el barro en la cabeza, pero no tenía fuerzas suficientes para esto. Los pedazos que caían, al mismo tiempo que me divertían, me causaban gran tristeza. Sentía mucho dolor al ver que mi casa se derrumbaba. Pero sin evitar la mucha risa que me daba cuando alguno de esos trozos de barro caían en la cabeza de alguien. A veces era al abuelo a quien le tocaba y esto le molestaba, para mí era muy divertido.
Cuando ya todo estaba seco, el abuelo tomaba un palo de escoba y rasgaba todas las conchas de barro que estaban a punto de desprenderse. Luego, llamaba al albañil que trabajaba el bahareque y reparaba el techo… hasta los próximos temporales. Porque la morada, cada vez que llovía, se caía a pedazos…
Así está la Venezuela de hoy… “la casa de mi adultez”. Tenemos un país que se está desprendiendo a pedazos y nos está cayendo encima, con la diferencia de que ya esto no es un juego ni divierte a nadie. Los tramos queridos se están cayendo a causa de la “lluvia” de ansias de poder, de corrupción, no de servicio, que ha caracterizado a nuestros dirigentes… tormenta pareja de corrupción, sin parar.
¡Dios!… ¡cuántos trozos se han caído de nuestra Venezuela! El de la salud pública, seguridad social y personal, economía, empleo… ¡Cuántos trozos de vida despedazados!… ¡Llamemos pronto “al barrero” que entiende de eso!… Sí, ya sé, ya lo hemos llamado. Pero en todos estos años nos hemos equivocado de albañil, no había que poner el acento en una dirigencia política; más bien, hay que construir un pueblo responsable, equilibrado y consciente para que no sea arrastrado por la lluvia de las falsas promesas electorales. Porque, hoy, en Venezuela está lloviendo mucha corrupción.
En el evangelio de hoy aprendí… Que nadie te quite tus sueños, Dios te dio el protagonismo de tu vida y tú eres su actor principal y el gobierno es tu servidor, tu empleado. No le pidas nada… ¡exígele! Recuerda que la palabra “ciudadano” es más brillante que los vocablos “presidente”, “ministro”, “diputado”, “enchufado”…
Pensamiento del día… Que tu “necesidad” no esconda a tu “Dignidad”. ¡Sigamos luchando! Y cuando las aguas de la vida se encrespen, como en el evangelio de hoy, oigamos la voz de Jesús: “¡Soy yo, no tengan miedo!”.
Tarea para la casa… Haz una lista de las cosas bellas de tu país, desde que eras un niño. Enumera cuáles de ellas ya no existen… porque se han caído a causa de la corrupción. Y, en la oración, le informas al Cristo Resucitado: “Señor, mi país se está cayendo a pedazos….”. ¡Cuéntale a Dios!
@RicardoBulmez Padre Ricura.
xxxxxxxxxx


