EVANGELIO DEL DOMINGO 15/08/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL DOMINGO 15/08/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

 

La Asunción de La Santísima Virgen María. Ciclo B/año impar, en la Iglesia Católica Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Cada día que amanece es como una hoja en blanco donde podemos escribir una nueva historia… es una nueva oportunidad que se nos regala para honrar y celebrar la vida. Y este día es único, no se repite… Y la vida tampoco. María, Madre de Dios, acompáñanos “Ahora y en la Hora”. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

 

Domingo 15/08/2021. (Lucas 1, 39-56). “En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la criatura saltó en su seno. Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor”.

Entonces dijo María: “Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre y su misericordia llega de generación en generación a los que lo temen. Ha hecho sentir el poder de su brazo: dispersó a los de corazón altanero, destronó a los potentados, y exaltó a los humildes. A los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió sin nada. Acordándose de su misericordia, vino en ayuda de Israel, su siervo, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre”. María permaneció con Isabel unos tres meses, y regresó a su casa”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. Este evangelio lo que provoca es contemplarlo y meditarlo, mas que comentarlo. Una jovencita corriendo por una montaña -porque caminar “presurosa” es correr- visita a un familiar; y escucha las palabras más bellas que el evangelista pudo encontrar: “¡Bendita tú entre las mujeres…!”. La joven se llamaba María. Y escuchó estas palabras estando ella embarazada. Porque una embarazada no es bonita, es bella. Si las mujeres supieran lo bellas que se ven encintas no existiría el aborto. Si yo hubiera sido mujer, pariría todos los años. Para no perderme de esa bendición… “¡Bendita la mujer que pare!”.

María, danos la  Gracia de ser benditos y engrandecidos, como tú. Que siempre escuchemos: “¡Bendito el fruto de tu vientre!”… “¡Bendito el fruto de tu trabajo!”… “¡… de tu país!”… “¡Bendito el fruto de tu vida!”. Y el evangelio culmina diciendo: “María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa”. ¡Ju!… ¿¡Y quién no se queda tres meses en un sitio después de semejante bendición!? Yo me hubiera quedado más tiempo. María, bendito el fruto de tu vientre… Quédate con nosotros como te quedaste con Isabel. Pero, con nosotros… quédate más de “tres meses”.

María todavía estaba aturdida por la presencia del Espíritu Santo y por su preñez. Así es Dios, aturde y embaraza, a veces… ¡Te saca del camino que traías! Porque cuando uno se aleja de la niñez y salta a la juventud viene la gestación de la incertidumbre y del soportar. Así se es humano. La felicidad, como la luz, sólo brilla en la oscuridad.

En el evangelio de hoy aprendí… Ser como María “Dichosa tú, que has creído”… La fe nos hace ser dichosos al creer en las promesas del Señor. Todo lo que se cumplió en María se va a cumplir en cada uno de nosotros. Hay que mirar pa´tras, sentir donde se está parado, pero caminar hacia adelante.

Pensamiento del día… Y María cuando fue a visitar a su prima Isabel recibió el saludo más bello y hermoso que una mujer pueda recibir: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!”. ¡Qué palabras tan bellas!

Tarea para la casa… En Internet, o directamente en tu Biblia, busca las Promesas del Señor… Y señala tres de ellas que quisieras se cumplieran en tu vida. Por ejemplo, “Yo estaré contigo todos los días, hasta el fin del mundo”. El señor está contigo.

rbulmez@gmail.com Padre Ricura, es decir… Ricardo el cura.

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