EVANGELIO DEL MIÉRCOLES 18/08/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
XX Semana Tiempo Ordinario. Ciclo B/año impar, en la Iglesia Católica Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹La paz es lo que todos buscan y no lo saben; es el tesoro más grande que podemos tener. No permitas que nadie te lleve a su guerra, tráelo tú a tu paz. “Estas cosas les he hablado para que tengan paz”… Juan 16, 33. Pero “paz, paz”, no es pacifismo… “paz” es aprender a convivir contigo y con el otro. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Miércoles 18/08/2021. (Mateo 20, 1-16). “En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: “El Reino de los cielos es semejante a un propietario que, al amanecer, salió a contratar trabajadores para su viña. Después de quedar con ellos en pagarles un denario por día, los mandó a su viña. Salió otra vez a media mañana, vio a unos que estaban ociosos en la plaza y les dijo: “Vayan también ustedes a mi viña y les pagaré lo que sea justo”. Salió de nuevo a medio día y a media tarde e hizo lo mismo. Por último, salió también al caer la tarde y encontró todavía a otros que estaban en la plaza y les dijo: “¿Por qué han estado aquí todo el día sin trabajar?”. Ellos le respondieron: “Porque nadie nos ha contratado”. Él les dijo: “Vayan también ustedes a mi viña”. Al atardecer, el dueño de la viña le dijo a su administrador: “Llama a los trabajadores y págales su jornal, comenzando por los últimos hasta que llegues a los primeros”. Se acercaron, pues, los que habían llegado al caer la tarde y recibieron un denario cada uno.
Cuando les llegó su turno a los primeros, creyeron que recibirían más; pero también ellos recibieron un denario cada uno. Al recibirlo, comenzaron a reclamarle al propietario, diciéndole: “Esos que llegaron al último sólo trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas lo mismo que a nosotros, que soportamos el peso del día y del calor”. Pero él respondió a uno de ellos: “Amigo, yo no te hago ninguna injusticia. ¿Acaso no quedamos en que te pagaría un denario? Toma, pues, lo tuyo y vete. Yo quiero darle al que llegó al último lo mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?”. De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Hoy Jesús, como siempre, cuenta una historia hecha con pedazos de la vida ordinaria. Hay detalles no usuales en esta parábola. El propietario sale “personalmente en persona”, como diría Cantinflas, a contratar obreros. Es al revés, los trabajadores deben buscar qué hacer. Los contrató para que fueran a trabajar a su viña. Al final del día, hace las cuentas. Pero lo más extraño de todo, pa´que te caigas de espalda, es la manera de arreglarlas. Todos recibieron lo mismo: un denario.
-Una pregunta…
-Dime Boquiabierta -¿con qué saldrá éste ahora?…
-Cuando tú dices 6 am, 9 am… ¿Con esta “am”… quieres decir “antes del almuerzo?”.
¡x*=^**!… ¡Sigamos!… El Padre Celestial nos llama a todos para que vayamos a trabajar en su viña. “Así, los últimos serán los primeros”… Nunca es tarde para ser buena gente. No importa a qué hora de tu edad decidas ir a trabajar a la viña de la justicia…
En el evangelio de hoy aprendí… Dios entra en un “Amén”, en un “Acepto la invitación de ir a trabajar a la viña”. No importa que soportemos “el peso del día y del calor” o esperemos “el atardecer” de la vida. La libertad comienza cuando escuches y aceptes la invitación de Dios… Para Él nunca llegas tarde…
Pensamiento del día… Así actúa Dios, de una forma extraña y misteriosa. A veces no sabemos lo que dice, y otras ni lo escuchamos. Pero Él sigue invitándonos. Y es cierto, “Dios sabe lo que hace”, pero no nos lo explica. Y quedamos en la puerta de la incertidumbre del misterio.
Tarea para la casa… Hoy medita esta frase de Jesús: “Yo quiero darle al que llegó al último lo mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo quiero?”. Y parafrasea: “Yo quiero tener el país que me dejaron mis padres, no el que impone la dictadura. ¿Qué no puedo decir y escribir lo que me salga del corazón y tener libertad en democracia?”.
rbulmez@gmail.com Padre Ricura, es decir… Ricardo el cura.
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