EVANGELIO DEL LUNES 06/09/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL LUNES 06/09/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

 

Semana XXIII del Tiempo Ordinario, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Intentar ser lo que los demás quieren o esperan que seas es una forma de tortura lenta y una especie de muerte espiritual. Se tú… que a los ojos de Dios eres amado y perdonado. Él estará contigo hasta el final de los tiempos… es su promesa. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

 

Lunes 06/09/2021. (Lucas 6, 6-11). “Un sábado, Jesús entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y fariseos estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado y tener así de qué acusarlo. Pero Jesús, conociendo sus intenciones, le dijo al hombre de la mano paralizada: “Levántate y ponte ahí en medio”. El hombre se levantó y se puso en medio.

Entonces Jesús les dijo: “Les voy a hacer una pregunta: ¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar con ella?”. Y después de recorrer con la vista a todos los presentes, le dijo al hombre: “Extiende la mano”. El la extendió y quedó curado. Los escribas y fariseos se pusieron furiosos y discutían entre sí lo que le iban a hacer a Jesús”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. Jesús es criticado porque ha curado en sábado… Esto que leerás a continuación lo presenció un amigo en una misa. El sacerdote en la homilía dio la palabra a una madre que, llena de lágrimas, contó esta historia. A mí, me conmovió… Richard fue un muchacho que nació completamente inválido. No veía, ni oía, ni sentía ni caminaba. Tampoco entendía… Su madre se dedicó al cuidado de su hijo especial. Al cabo de los años ella resintió tan alta y pesada carga. Se quejaba a Dios por la suerte que le había tocado.

Cuando Richard cumplió nueve años de edad, la madre extenuada, cansada, angustiada y con el corazón en sus manos elevó a Dios su plegaria en son de reclamo y queja. Notó que Dios escuchó sus ruegos. Cuando ella dijo su oración desesperada, que hacía con frecuencia: “¡Dios mío!, ¿¡por qué me diste un hijo como Richard!? ¿Acaso no merecía un niño normal? ¿Por qué me diste esta carga tan pesada?… ¿¡Por qué!?”.

Desde el fondo de su ser, imaginó escuchar la respuesta de Dios: “Richard no es una carga. Él es el mejor regalo que te he dado”. Esta experiencia íntima transformó el corazón de la mujer y comenzó a amar a su hijo. Descubrió en su alma que Richard realmente era el mejor regalo que había recibido de Dios. ¡Y no se había dado cuenta!

A partir de ahí la mujer se llenó de amor y felicidad por su hijo. Era el objeto de su alegría. Lo paseaba con mucho orgullo. ¡Era su hijo! El mejor regalo de Dios. Antes de cumplir los quince años, Richard murió. La madre sufrió mucho. En su llanto desesperado y de dolor, dijo a Dios: “¡¿Por qué me quitaste a Richard que era el mejor regalo que me diste?!”. En pleno velorio, la madre sintió una silueta bondadosa llena de luz en la cabecera del ataúd de su hijo. Dios, en esa silueta, dijo a la madre entristecida que lloraba a su hijo muerto: “No te he quitado a tu hijo. Richard es el mejor regalo que tú me has dado”.

En el evangelio de hoy aprendí… No existe un solo ser humano capacitado en todo… No hay hijos especiales, sí padres especiales. Esto es Amor Misericordioso, que lo único que se espera al amar es el Amor de Dios. Sé un amigo especial para los que te ofenden, comprendiendo sus faltas. Y da el perdón a los te lo piden. Es decir, dando y dando se recibe. No seas un discapacitado en el amor. No cambies de prójimo, sino la forma de amarlo.

Pensamiento del día… Todos tenemos algún rasgo de cierta discapacidad. Si no te ves ninguna, eres un discapacitado total y, además, ciego. Jesús dice al pueblo paralizado en sus derechos: “Levántate y ponte ahí en medio”. ¡¡Ya… despertemos!!

Tarea para la casa… Recorre mentalmente las dimensiones de tu vida… Salud, relaciones humanas, lo material y vida espiritual. Y en cada una de esas dimensiones, reconoce la discapacidad que hay en ellas. Y di: “Tengo un padre especial… Dios. Que me comprende y acepta”. ¿Quién es tu “hijo discapacitado”?

Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

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