EVANGELIO DEL LUNES 20/09/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL LUNES 20/09/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

 

Semana XXV del Tiempo Ordinario. Santos Andrés Kim Taegon, presbítero, Pablo Chong Hasang y compañeros mártires, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Todo lo que sucede es por y para algo… Todo tiene un bien escondido aunque en el momento no puedas verlo. Cree en Dios, confía en Él, sabiendo que su Espíritu Santo está en control de todo, que estás en sus manos y que tiene un plan maravilloso para tu vida. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

Lunes 20/09/2021. (Lucas 8, 16-18). “En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “Nadie enciende una vela y la tapa con alguna vasija o la esconde debajo de la cama, sino que la pone en un candelero, para que los que entren puedan ver la luz. Porque nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse o a hacerse público. Fíjense, pues, si están entendiendo bien, porque al que tiene se le dará más; pero al que no tiene se le quitará aun aquello que cree tener”. Palabra del Señor. Gloría a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. Comparto “La luz y la noche”, del libro de mi autoría “El Arte de Combinar el Sí con el No”… Hace muchos años, el gobierno decidió ponerle luz eléctrica a ciertas comunidades indígenas que jamás la habían tenido. Los ingenieros, técnicos y obreros de la electricidad trabajaban afanosamente para cumplir su cometido. Los indígenas nunca habían visto semejante despliegue de gente y de máquinas que rugían como truenos.

Después de un tiempo, trajeron al sitio una cantidad de aparatos propios de las labores de electricidad.

-¿Qué es esto? -preguntó el cacique señalando una máquina más grande que del tamaño de sus propias chozas.

-¡Esto es un transformador para dar luz! -le gritó el ingeniero con indiferencia para que lo dejara en paz, pues ya estaba cansado de las preguntas del nativo.

-¿Luz? -replicó el cacique asombrado-. ¿Y para qué luz si tenemos el Sol?

-¡Esto es para dar luz en la noche!, ¡para que ustedes tengan luz de noche, no de día! ¡¡Luz!!… ¡¡De noche!! -contestó el ingeniero moviendo los brazos y la cabeza en ademán de desesperación. Todos los técnicos se burlaban de la ignorancia e ingenuidad del indígena.

-¡¿Y para qué luz si es de noche?! -dijo el indígena retirándose del lugar junto con su comunidad, riéndose a coro de la brutalidad e ignorancia del ingeniero.

El aborigen da pasos de día y de noche, camina con el Sol y también con la Luna. Él sabe que en la noche se vive sin la luz del Sol y no se puede cazar ni pescar, tampoco correr entre los árboles porque no se distingue bien. En cambio, en el día sí hay luz y se camina en la claridad. En cambio, los hombres civilizados queremos convertir la noche en día y el día en noche. En la vida encontramos muchos caminos oscuros pero no queremos aceptarlos, nos da miedo. Por eso inventamos la luz artificial para alargar el día soleado. Y en realidad lo que hacemos es ponerle luz a la oscuridad. Es la misma noche iluminada… pero noche al fin.

En el evangelio de hoy aprendí… Si pierdes a un ser querido, llora; y cuando nazca un niño, ¡salta de contento! Si alguien querido se va de tu lado, despídelo con duelo; y si regresa, recíbelo con alegría. Las lágrimas hay que derramarlas en tristeza, las sonrisas en la alegría.

-¿Y si alguien no ríe nunca y nunca llora?

-Está muerto… Boquiabierta.

-¿Y si ríe siempre o siempre llora?

-Es una estatua,

-¿Y si sólo llora pero nunca ríe?

-Está muerto en vida

-¿Y si sólo ríe pero nunca llora?

-Está viviendo en la muerte.

En tiempos de calma, hay que mezclar los dos sentimientos. ¿Para qué luz si es de noche? No dejes de caminar.

Pensamiento del día… Así, en los momentos duros y oscuros de la vida nos llenamos de evasiones y distracciones que llamamos luz. No queremos aceptar las tristezas-noches, los sacrificios-noches, los dolores-noches, las soledades-noches. ¡Cuánto nos cuesta vivir el sufrimiento y el sacrificio cuando nos llegan!

Tarea para la casa… Hoy, habita con intensidad la claridad u oscuridad por la que estás atravesando en tu espíritu. Y con risa o con lágrimas, según sea el caso, da gracias a Dios. Porque todo aquél que ríe o llora a su tiempo… ¡está vivo!

-¿Y si ríe y llora a la vez?

-Ese eres tú… Boquiabierta.

Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

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