- Después de la reunión en Bucareli, donde se fumó la pipa de la paz con la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, el zacatecano dijo estar preparado y ser un candidato independiente con la fuerza de poder ganar las elecciones del 2024
- Ya en el pasado había amenazado con dejar a la 4T, cuando no le benefició la encuesta patito para la CDMX
Ciudad de México.- Tras atribuircele las derrotas de la jefa de Gobierno en las pasadas elecciones, lo que fortaleció aún más a Monreal y que provocó el distanciamiento entre López Obrador, había arreciado las diferencias y pugnas con Sheinbaum desde hace tres años y que estaba lacerando gravemente la fortalece e imagen de Morena.
Se dice en las altas cúpulas que el mandatario mexicano habría girado instrucciones para que el secretario de Gobernación atendiera el tema de la disyuntiva entre el líder de la coordinación política en el Senado y la jefa de Gobierno.
Trascendió que pactaron no agresiones y fortalecer el proyecto de la Cuarta Transformación para no perder las elecciones del 2024, aunque días antes de ser llamados a Bucareli, ya entre ellos había habido las intentonas de suavizar las cosas.
Aunque a la salida de la Secretaría de Gobernación, Monreal no cejo las pretensiones de ser el abanderado de Morena con miras a la sucesión presidencial.
Es sabido por todos del espaldarazo del presidente de la República para que Sheinbaum sea la abanderada de su partido, algo que ha calado a Ricardo Monreal, quién se ha eregido en sus intenciones de conquistar la presidencia, como un aspirante no sumiso al Ejecutivo e independiente por aquello que él no ha sido ungido por la mano que dispone desde Palacio Nacional, a como tampoco fue favorecido con las pasadas encuestas patito que se inclinaron por Sheinbaum.
Es sabido que Ricardo Monreal en el pasado amenazó con irse a la oposición, pero una operación política de AMLO evitó que saliera de Morena y el zacatecano logró llegar por la vía del voto a la Cámara Alta.


