EVANGELIO DEL LUNES 15/11/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
XXXIII Semana del Tiempo Ordinario; San Alberto Magno, obispo y doctor, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.xx
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Jesús nos dice que no perdamos la paz que Él nos dio. De nosotros no depende la armonía espiritual, es un Don de Dios, pero sí nos toca actuar pacíficamente… solamente tenemos que encender una vela y esperar la luz. “Mi paz les dejo, mi paz les doy”. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Lunes 15/11/2021. (Lucas 18, 35-43). “En aquel tiempo, cuando Jesús se acercaba a Jericó, un ciego estaba sentado a un lado del camino, pidiendo limosna. Al oír que pasaba gente, preguntó qué era aquello, y le explicaron que era Jesús el nazareno, que iba de camino. Entonces él comenzó a gritar: “Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!”. Los que iban adelante lo regañaban para que se callara, pero él se puso a gritar más fuerte: “¡Hijo de David, ten compasión de mí!”.
Entonces Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando estuvo cerca, le preguntó: “¿Qué quieres que haga por ti?”. Él le contestó: “Señor, que vea”. Jesús le dijo: “Recobra la vista; tu fe te ha curado”. Enseguida el ciego recobró la vista y lo siguió, bendiciendo a Dios. Y todo el pueblo, al ver esto, alababa a Dios”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. El evangelio de hoy describe el encuentro de Jesús con “un ciego sentado junto al camino pidiendo limosna”. Se toparon los dos, Jesús y el ciego; el que da y el que recibe. El hombre con problemas y Dios con sus respuestas… o con sus silencios. Todos los que estaban alrededor escucharon el grito del ciego que cada vez incomodaba a la gente. Hoy también, el lamento de los pobres molesta a la sociedad establecida: migrantes, enfermos, mendigos, refugiados, gentes comiendo de la basura en las calles.
Un día Meher Baba preguntó a sus oyentes: “¿Por que los hombres se gritan cuando están enojados?”. Unos respondieron… “¡Porque perdemos la calma, por eso gritamos!”. Insistió Baba: “Pero ¿por qué gritar, cuando la otra persona está a tu lado? ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?”.
Finalmente Baba explicó: “Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro”.
Luego Baba preguntó: “¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, ¿por qué? Porque sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña”.
-Una pregunta…
-Sí, dime…
-¿Quién es Baba?
-¡¿Boquiabierta la baba que tienes en tu boca!… Fíjate en el mensaje, no en el mensajero. Es la poesía, no el poeta. Estás como aquél que dijo: “Cuando el sabio señala a la luna, el tonto mira al dedo”. Es a la luna a la que hay que mirar, no al dedo…
-¡¡Nunca más te preguntaré nada!!
-¡Busca en internet!… ¡¡¡Y no me grites!!!
Después de esta fastidiosa interrupción, Baba continuó: “Cuando se enamoran más aún, ¿qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aún más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman”. Luego Baba dijo: “Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia será tanta que no encontrarán más el camino de regreso”.
En el evangelio de hoy aprendí… El ciego del evangelio nos trae, digámoslo así, la teología y la espiritualidad del grito. Cinco momentos sanos para practicarlos ante el prójimo, aquí en la tierra… Grita o habla firme para: pedir y dar ayuda, para educar si hiciera falta y de euforia o alegría compartida… Quinto, los gritos silenciosos ante Dios.
Pensamiento del día… Todo se descubre en el transitar de la vida. Si no hay caminos no hay vida… Avanza siempre con tu risa y con tu llanto porque las lágrimas salen por ambos lados, por la alegría y por la tristeza… ¡Dedícate a vivir y encontrarás vida!
Tarea para la casa… Revisa hoy cuál es tu grito o tu actitud ante los demás… ¿Usas los cuatro momentos del grito? Recuerda que tú no eres responsable de la cara que tienes, pero sí de la cara que pones.
Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com
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