EVANGELIO DEL VIERNES 04/02/2022, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
Viernes de la IV Semana del Tiempo Ordinario; Ciclo C/Año Par, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos y espirituales en nuestra época. Somos hermanos e hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹La humildad y la alegría son el esplendor del amor. Aunque no todo lo que brilla es oro, ¿qué valor tiene éste sin brillo? Y el amor sin iluminación, ¿qué alcance tiene? Hoy, día bendecido por Dios, como todos los días, que la vida corra hasta la muerte… no hasta el asesinato ni el suicidio. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Viernes 04/02/2022. (Marcos 6, 17-29). «En aquel tiempo, Herodes había mandado apresar a Juan el Bautista y lo había metido y encadenado en la cárcel. Herodes se había casado con Herodías, esposa de su hermano Filipo, y Juan le decía: “No te está permitido tener por mujer a la esposa de tu hermano”. Por eso Herodes lo mandó encarcelar.
Herodías sentía por ello gran rencor contra Juan y quería quitarle la vida, pero no sabía cómo, porque Herodes miraba con respeto a Juan, pues sabía que era un hombre recto y santo, y lo tenía custodiado. Cuando lo oía hablar, quedaba desconcertado, pero le gustaba escucharlo. La ocasión llegó cuando Herodes dio un banquete a su corte, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea, con motivo de su cumpleaños. La hija de Herodías bailó durante la fiesta y su baile les gustó mucho a Herodes y a sus invitados. El rey le dijo entonces a la joven: “Pídeme lo que quieras y yo te lo daré”. Y le juró varias veces: “Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino”.
Ella fue a preguntarle a su madre: “¿Qué le pido?” Su madre le contestó: “La cabeza de Juan el Bautista”. Volvió ella inmediatamente junto al rey y le dijo: “Quiero que me des ahora mismo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista”. El rey se puso muy triste, pero debido a su juramento y a los convidados, no quiso desairar a la joven, y enseguida mandó a un verdugo que trajera la cabeza de Juan. El verdugo fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja, se la entregó a la joven y ella se la entregó a su madre. Al enterarse de esto, los discípulos de Juan fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Hoy recordamos el martirio de San Juan Bautista. Quien ordena el asesinato de Juan es el propio Herodes que era el que mandaba en Palestina… pero no era el Presidente. Una cosa es mandar y otra gobernar. Un presidente no impone, más bien, es mandado por la Constitución. Palestina no era un país, sino lo que se dice hoy: un estado fallido. Un país se conoce porque lo único que impera allí es la ley… nadie más.
La preocupación de Herodes era su propia promoción y seguridad. Por eso, reprimía cualquier tipo de subversión. El único motivo de la prisión de Juan Bautista era el miedo que Herodes tenía a un levantamiento popular. ¡Le tenía pavor a la toma de Venez… -¡perdón!- de Palestina! La denuncia contra la moral depravada del tirano, llevó a Juan a la cárcel. Creo que el gobierno sacó un decreto que decía: “Aquí no se habla mal de Herodes”.
Juan, el profeta, era una denuncia viva de ese sistema corrompido. Por eso fue eliminado. Todo esto revela la debilidad moral y espiritual de Herodes, como la de todo dictador. Un tirano es duro, pero no tiene fortaleza. Es como una piedra… es dura, pero se rompe fácilmente… Basta que caiga de la altura de donde está y… se despedaza. Hasta ahí llegó.
En el evangelio de hoy aprendí… El protagonista de la acción no es el que la piensa sino quien la ejecuta, como dice el dicho: “Deseos no preñan”. Hoy vemos, quien dictamina realmente es la hija de Herodías a través de ésta. Y el protagonista de la muerte de Juan es el verdugo. “¿Y quién era Herodes?”. Un pobre diablo que, como todo chillón, se creía dictador.
Pensamiento del día… La oscuridad huye ante un fósforo encendido. El poder tiránico sigue bailando, mientras muchos lloran a sus difuntos y comen de los potes de la basura.
Tarea para la casa… Dijo el cantautor venezolano, Alí Primera: “Tu palabra por dentro quema
y te da sed, es mejor perder el habla que temer hablar”… Recordando al Bautista, respóndete: “¿En qué situaciones enmudezco por miedo?”.
Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

