EVANGELIO DEL MIÉRCOLES 16/02/2022, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
Miércoles de la VI Semana del Tiempo Ordinario. Ciclo C/Año Par, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos y espirituales en nuestra época. Somos hermanos e hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Dios siempre tiene una respuesta para cada problema, sólo que muchas veces no lo escuchamos ni sentimos su presencia. Nos alumbra en la oscuridad y es remedio para el dolor. Confía en Él con todo tu corazón… Además, Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Miércoles 16/02/2022. (Marcos 8, 22-26). En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a Betsaida y enseguida le llevaron a Jesús un ciego y le pedían que lo tocara. Tomándolo de la mano, Jesús lo sacó del pueblo, le puso saliva en los ojos, le impuso las manos y le preguntó: “¿Ves algo?”. El ciego, empezando a ver, le dijo: “Veo a la gente, como si fueran árboles que caminan”.
Jesús le volvió a imponer las manos en los ojos y el hombre comenzó a ver perfectamente bien: estaba curado y veía todo con claridad. Jesús lo mandó a su casa, diciéndole: “Vete a tu casa, y si pasas por el pueblo, no se lo digas a nadie”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Hay un libro que se titula “Nacidos para Triunfar”… y es verdad. Si no puedes leer esta obra, al menos lee su título… vale mucho. Sí, hemos venido a este mundo a triunfar. No tanto en el sentido del “hombre de logros”, de la sociedad de consumo: un buen carro, una buena chica y una buena copa. No, no es esto el significado de triunfo.
Hemos nacido para triunfar, y si no, ¿para qué hemos nacido? Vinimos a ver quién nos tocó de papá, mamá; en qué rincón del mundo viviremos en abundancia, qué paisajes disfrutar: el venezolano, mexicano, chino, africano, porque es la misma tierra pisada con distintos pies; conocer la felicidad, la risa, la alegría, la tristeza, el amor y sentir las lágrimas rodar por nuestras mejillas… las caídas y ponerse de pie nuevamente… recrearse en la variedad de la naturaleza y comer un mango amarillo en compañía del amor y ensuciarnos la cara. Hemos triunfado… ¡Somos felices! Hemos nacido para amar, luchar -no guerrear- y un día morir… a eso venimos a este mundo… ¡Hemos nacido para triunfar!
Pero, ¿qué nos pasó en el camino? ¿Qué ocurrió en nuestra existencia desde que nacimos hasta este momento? Si aparecimos llenos de vida, si llegamos para triunfar, ¿qué nos ha pasado? Nacimos llenos de todas las potencialidades de la vida… ¡listos para triunfar! Éste es mi ser niño espiritual… es algo tan bello, delicado y fuerte. Apenas nacer anhelamos intensamente la vida, como la flor que se abre al sol en busca de luz. Pero, ¿qué nos pasó si veníamos a ser felices?
Como muchas abejas que en vez de chupar el néctar de la flor, lamen el azúcar refinada de las latas de refrescos botadas en la basura. Por eso mucha gente pregunta si la miel que compra es pura; sí es auténtica porque es de enjambre, lo que ya no son puras son las mismas abejas: aprendieron a chupar químicos y se les olvidó que las flores son más bonitas y llenas de pureza que cualquier dulce convertido en mercancía. Estas abejas han conseguido logros pero no han triunfado.
En el evangelio de hoy aprendí… Hay dos tipos de ciegos, el que no ve y el que no mira bien. El ciego le dijo a Jesús: “Veo a la gente, como si fueran árboles que caminan”. Así andamos muchas veces en la vida, sin ver bien. Vemos el trabajo, la religión, la academia, la política, el deporte como si fueran negocios y no servicio y diversión. “Estamos viviendo un momento histórico en que el hombre científica e intelectualmente es un gigante, pero moralmente es un pigmeo”, nos dejó dicho el gran Cantinflas. Y ésta es la peor ceguera.
Pensamiento del día… La cruz por amor es triunfar. Hemos conseguido muchos logros, pero no hemos triunfado. Mejor dicho, nos hemos enzarzado en nuestras propias victorias, conquistas y glorias. Y se nos ha olvidado algo muy importante: triunfar en la vida. Así es.
Tarea para la casa… Pregúntate si en lo que crees, sabes, haces y practicas no ves más allá de lo que palpas. ¿Te preocupa más lo que recibes por tu trabajo, que el servicio que das? Cuando el sabio señala a la luna, el tonto mira al dedo.
Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

