EVANGELIO DEL JUEVES 10/03/2022, MEDIDTATO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
Grupo CRECE Internacional. Jueves de la I Semana de Cuaresma. Ciclo C/Año Par, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos y espirituales en nuestra época. Somos hermanos e hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Quizás, algunas veces te cuesta confiar en alguien que te lleve sin saber a dónde vas, o por dónde te llevan. Pero en Dios no tienes nada que temer, para Él nada es imposible: todo lo puede, todo lo sabe, todo lo siente, todo lo ve… sabe lo que necesitas. Toma su mano, vive su palabra y confía en Él. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Jueves 10/03/2022. (Mateo 7, 7-12). “En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; toquen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que toca, se le abre. ¿Hay acaso entre ustedes alguno que le dé una piedra a su hijo, si éste le pide pan? Y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Si ustedes, a pesar de ser malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con cuánta mayor razón el Padre, que está en los cielos, dará cosas buenas a quienes se las pidan. Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resumen la ley y los profetas”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Había una vez un hombre pescando a la orilla del mar; pasaba horas enteras inmóvil, sosteniendo su caña en espera de los peces.
-¡Mira, llevas tiempo ahí y nada, ¿qué esperas?! -le dijo un caminante.
-A que los peces piquen.
-¿En cuánto tiempo pican?
-En un segundo -contestó tranquilamente el pescador.
-Pero, ya llevas horas pescando y nada. ¿No dices que los peces pican en un segundo? ¿Por qué esperas tanto tiempo?
-Lo que pasa es que no sé en cuál de los segundos pican ellos… Hay que esperar.
Los que hemos tenido alguna experiencia de la pesca, sabemos la sensación de alegría que da cuando un pez muerde el anzuelo. No importa el tiempo que hayamos esperado, los peces pican. Simplemente hay que lanzar el anzuelo y perseverar. Pues, caen cuando ellos quieren. Esto es lo que hace el buen pescador, permanecer ahí… Así es la vida de oración. Dios es como el mar, siempre está ahí. Nosotros lanzamos el anzuelo de nuestra plegaria, y nos toca esperar.
Orar es hablar con Dios, con palabras o sin ellas. Si es en silencio, mejor; las palabras, a veces entorpecen. Es decir, orar es estar con Dios. “El Señor está con ustedes”, dice la liturgia.
-¿De qué hablo con Dios?
-De lo que tú quieras hablar… de lo que te alegra o entristece.
-¿Y si no tengo nada que decirle?
-Entonces, Boquiabierta, no digas nada.
-¿Y si no tengo ganas de orar?
Dile a Dios que hoy no tienes ganas de hablar con él… pero deja que Él esté a tu lado. Permanece ahí, de corazón a corazón, sin decir nada. El mar siempre está ahí y hay peces. Que el silencio de Dios te cubra, eso es todo. Orar es la empresa humana más sencilla que existe… ¡Qué fácil es hablar con Dios! Es ponerse en sus manos, tal como tú estás. A Dios no le importa lo que le digas… le importas tú.
Un niño cumplía años un sábado. Le pedía insistentemente a Dios que ese día no lloviera. Pues, pensaba celebrarlo en el jardín de su casa.
-¿Y cuál fue la respuesta de Dios?… ¡¿Ah?!
-Dios sí le escuchó lo que pasa es que dijo “no” a su petición”. Él siempre escucha nuestra oración, siempre. Aunque llueva.
En el evangelio de hoy aprendí… “La debilidad de Dios es la oración, el poder del hombre es la oración”… ¡Y esto lo decía San Agustín! ¡No sé en dónde, pero lo decía! Dios no se resiste ante nuestras peticiones. La oración y la alegría nos conducen al amor. Sin oración no podemos amar verdaderamente, pues con ella nos llenamos de Dios. Él es amor y el amor da alegría.
Pensamiento del día… Los árboles no pueden vivir sin alimentar su raíz. El agua no desprecia a ninguno de ellos, se da a todos por igual, para alimentar sus raíces. La forma de alimentar el espíritu del hombre es por medio de la plegaria. No se conoce un sólo hombre que haya sido abandonado por Dios. ¿Por qué te va a abandonar a ti?
Tarea para la casa… Reza… reza… ¡reza!… Y cuando te canses de rezar… continúa rezando.
Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

