Cementando las calaveras

Cementando las calaveras

Alfonso Carbonell Chávez

 

Para no romper la tradición

 

Enrique “copetón” Peña

 

Muy engolado andaba

El copetón presidente

Más ni lo imaginaba

Sería el primer ausente

 

Y así con glostora en mano

Acicalando sus rulos

La calaca ya sin choro

Dice peinaté y vonós chulo

 

¡Ah qué este Peña Nieto!

Siempre jugando al valiente

Se tragó todito el cuento

Que en verdad fue presidente

 

¡Aquí voy gritó el copetes!

Dirigiéndose a su tumba

A mí que me quemen cohetes

Y me mandan a la luna

 

Manny “el Güero” Velasco

 

Qué conste que es humor

Retratar en estos ratos

A los muertos que hace un rato

Enterramos por ratones

 

A qué Güero tan vaciado

Aún no se ha dado cuenta

Si hasta sus más allegados

Lo enterraron y él… ni en cuenta

 

Y sí ¡fíjese, fíjese, fíjese!

Como diría “chilindrina”

Personaje de televisé

Si no cómo fregados rima

 

Sirva pues este responso

De las ánimas animadas

Si el güero no es personaje

De la vecindad ni nada

 

Pero sí digo y no se olvide

No se hagan mensos ni nada

A este güerito me llevo

Con calaca a la tiznada

 

ERA o no era

 

Este negrito zambo

Que ni de blanco pintaba

Dijo me subo a la grande

Y que nos lleve la parca

 

Pues me creerán fue cierto

Con la muerte platicaba

De plano le dijo llego

O te vas a la chingada

 

La calaca que es cabrona

Entendió bien la pichada

Mejor me quedo con éste

¡O nos lleva la tostada!

 

Vuela vuela palomita

Y decíle al que te escuche

Hoy se murió mi negro

Que revive en el diecioche (je)

 

 

 

Zoé Robledo

 

Por quién doblan las campanas

Decía el joven dicente

Ni siquiera aprendía su nombre

Y quería ser presidente

 

¡Aclaro el entuerto pertinente!

Que la presidencia dicha

Simplemente refería

De su partido… solferino

Y no nunca del verde

 

Y la vida que es muy corta

Recorta más de las veces

Intenciones que sin duda

Suelen ser hermosas y verdes (¡plop!).

 

Así por más que él buscó

Llegarle a toda costa

A la gubernatura mi flor

La muerte dijo otra cosa

Y Zoé… se murió. Murió. Je.

 

Ya de salida

 

¡Chiapas!, ésta será mi última y estúpida calavera (y me voy a dormir); preámbulo; debo decir, estoy cierto lo noto, que me falta humor. No encuentro razón ni siquiera para el sarcasmo. Me cae. Tengo mil años de escribir calaveras y créanmelo, hoy no encuentro motivos. Estamos muertos. He querido hacer algo pero solo para no romper la tradición que para un servidor representa de menos veinte años. Un poco más. Podría haber sido más caustico, mordaz… lapidario por cierto. Contundente, de menos, pero ni estas fiestas de muertos ni nuestros muertos, parece, dan razón ni sentido a nuestras cuitas. Demandas si usted mejor prefiere. La Caneca, la Flaca, la muerte pues representada esqueléticamente, ya no representan nada. Más qué un festejo que se convierte en festín…// No quiero amargarles a nadie este momento en que solemos departir con los muertos, que por cierto, se ríen de nuestra estúpida vivacidad. Pero en fin; ahí estarán las y los diputados; las y los presidentes municipales; él gobernador y sus bonitas gentes del gabinete estatal procurándonos bienestar. ¡Sí!… // Por todo ello y más ¡feliz día de muertos! Qué culey soy. Je. Me refiero a los ¡Muertos!… Nosotros // ¡Me queda claro! Salu2.

 

¡Chiapas!

 

Estaba sentado un día

Desde la cúspide cierta

De un  pueblo que no creía

Que estaba ya casi muerta

 

Era un dos recuerdo ahora

De noviembre un día de muertos

Todos le prendían cirios

Y la muerte no creía

 

De repente llegó un gigante

Disfrazado de esperanza

Le dijo ¡Chiapas no es tú hora!

Recobra tu la confianza

 

Sí recuerdo que fue un dos

De noviembre la fecha cierta

Cuando todo se cambió

Fue su gente y su entereza

 

Qué tristeza y que alegría

Sintieron muchos ese día

Los ladrones se marcharon

Y el pueblo vivió otro día.

 

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