Por PEDRO PABLO JARAMILLO/Convertido en vendedor de ilusiones y de falsas promesas, el alcalde pueblerino de Macuspana, José Eduardo (a) Cuco Rovirosa, sigue empeñado en su locura senil de llegar a ocupar la silla de la gubernatura del Estado, pese a que tras de sí hay una estela de corrupción, tráfico de influencia y nepotismo.
Desde que comenzó su gestión como alcalde de Macuspana, el ex director del CECAREM se metió de lleno al futurismo político, distanciándose de la gente y comenzando a realizar tareas proselitistas en las que descuida las acciones de su gobierno municipal y en las que se dedica a recorrer otros municipios a los que llega diciendo que es el “bueno” para el 2018.
Con una caterva de funcionarios lambiscones, ratas y lame botas, que a todo dicen que sí, Cuco Rovirosa se ha dedicado en estos siete meses de su mandato a llevar cabo giras de proselitismo político en todo el Estado, utilizando incluso, dinero del erario público para ello, sin importarle dejar sin recursos programas del campo y sociales.
En siete mees, Cuco Rata ha llevado a cabo más de treinta giras proselitistas en todo el Estado, especialmente en municipios gobernados por el PRI, donde los alcaldes tienen que seguirle la corriente a Cuco Loco, pues sus visitas más que generar unidad y solidaridad de los priístas, genera una inconformidad y malestar social y político entre la opinión pública que ven a este alcalde como un “loco” político y un oportunista.
MACUSPANA DE MAL EN PEOR
El Frente Independiente de Macuspana (FIP)}, que dirige el ex diputado local del desaparecido PPS, Ramón Becerra Guzmán, alertó a Sin Fronteras, que mientras el edil se pasea por todo el Estado con su locura de ser gobernador, el municipio se cae a pedazos.
Para el ex diputado socialista, el noventa de por ciento de las comunidades están en el completo abandono, con problemas de pobreza, falta de oportunidades, empleo, carencias de servicios básicos y lo más grave: una creciente inseguridad.
Señala tajante que comunidades como San Carlos, Buergos, Aquiles Serdán, Ciudad Pemex, Benito Juárez y Tepetitán, carecen de programas de apoyo que las saque de la pobreza en que se encuentran, y no tienen proyectos sociales viables en este trienio.
“Los ciudadanos más pobres de Macuspana, de las localidades más apartadas están esperando que el señor presidente les cumpla las promesas de campaña, que gobierne para ellos, que les lleve proyectos y acciones sociales y no que los engañe como hasta ahora ha hecho”.
Pese a esas exigencias, Cuco Loco desde hace varios meses se encuentra en franca campaña hacia la gubernatura, olvidándose de las tareas de su investidura como alcalde, dejando de lado los problemas de los habitantes de ese municipio, que hoy se lamentan de haber dado otra vez la confianza al hijo putativo de Benito Neme, pues los tiene olvidados y en la miseria total.
En estos primeros 240 días de gobierno municipal, lo único que la gente recuerda son las fotos de su locuaz alcalde en los actos públicos del gobernador Arturo Núñez y en la última gira del Presidente Peña Nieto por Tabasco. Ah, y en la comilona del cumpleaños de Hernán Barrueta, donde llegó con tambora y se puso a lambisconear a Benito Neme, a quien llamó papi. De lo demás, todos los ciudadanos se quejan de su edil, al que llaman loco y payaso de la política.


