- El hecho podría estar relacionado con un esquema de contrabando de hidrocarburos detectado desde 2019
Por Isaac Mendiola/Ciudad de México.- Las investigaciones en torno al aseguramiento de más de 18 millones de litros de combustible en los puertos de Altamira y Tampico, en Tamaulipas, así como en Ensenada, Baja California, han comenzado a arrojar nuevas líneas de investigación. De acuerdo con fuentes federales, el megabuque asegurado recientemente podría estar relacionado con un esquema de contrabando de hidrocarburos detectado desde 2019.
Este presunto entramado de importación ilegal de combustibles opera bajo un modelo distinto al huachicoleo tradicional. En lugar de extraer producto directamente de los ductos de Pemex, se introduce al país a través de los puertos, aparentemente con documentación alterada o falsa que permite evadir el pago de impuestos, un fenómeno que las autoridades han denominado “huachicoleo fiscal”.
La operación quedó al descubierto en los últimos días de marzo, cuando elementos de la Secretaría de Marina, la Fiscalía General de la República y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana decomisaron 192 contenedores, 29 tractocamiones, armamento, vehículos y un buque cargado con diésel. Solo en Altamira, se estima que el aseguramiento ascendió a 10 millones de litros del combustible.
RED INTERNACIONAL
Este megabuque podría formar parte de una red internacional que mueve hidrocarburos desde Texas y otras zonas, como Ensenada, sin cumplir con las regulaciones fiscales mexicanas. Aunque las autoridades aún no han confirmado públicamente el vínculo, los indicios apuntan a que el barco es una pieza clave en el rompecabezas del tráfico de combustible a gran escala.
Las investigaciones también han puesto el foco sobre la empresa Mefra Fletes, con sedes en Nuevo León y Jalisco, la cual ha sido relacionada con los terrenos donde se encontraron los combustibles asegurados, así como con vehículos y pipas involucradas en el operativo. Esta compañía, además, mantiene vínculos con la firma Impulsora de Productos Sustentables (IPS), registrada en Guadalajara y dedicada al manejo de hidrocarburos.
Uno de los aspectos más delicados de la investigación es la presunta participación del Cártel Jalisco Nueva Generación “CJNG” en el esquema. Las autoridades han identificado al menos 15 empresas presuntamente vinculadas con esta organización criminal, algunas de las cuales operan como factureras o compañías fantasma.
Hasta el momento, no se ha informado de clausuras definitivas, detenciones o acciones judiciales en contra de las empresas señaladas, aunque se espera que en los próximos días se anuncien medidas derivadas de estos aseguramientos, en lo que podría convertirse en uno de los mayores golpes contra el contrabando de hidrocarburos en México.

