*Vaya susto que se llevaron los que se encontraban en pleno funeral cuando la sexagenaria comenzó a moverse dentro del ataúd.
Por Agencias SFAS / Tailandia.- La estaban velando en un templo budista después de haberla declarado muerta. Todo transcurría en completa calma, de no ser porque la difunta comenzó a moverse dentro del féretro.

Rápidamente, los presentes corrieron de despavoridos del lugar por el tremendo susto, aunque otros guardaron la calma y llamaron a las autoridades. La abuelita fue canalizada a un nosocomio para que los médicos la atendieran. Los hechos sucedieron en Nonthaburi, cerca de Bangkok.
Chonthirot había sido declarada muerta por su hermano a causa de un coma hipoglucémico. El hombre viajó 500 kilómetros con el ataúd para donar sus órganos, pero el hospital al que acudió se negó a recibirlos al no contar con el certificado de defunción. Más tarde, en pleno funeral, su consanguínea despertaría otra vez a la vida.

