- El exsecretario de Salud de Chiapas, ligado al clan de Adán Augusto y Rutilio Escandón, es señalado por corrupción, nepotismo y desvíos de más de 40 millones de pesos; dejó sin medicina a la población para adquirir su senaduría
Por Agencias SFAS/Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, abrió la puerta a la revisión e investigación de los presuntos actos de corrupción, fraude y abuso de poder cometidos por José Manuel “Pepe” Cruz Castellanos, exsecretario de Salud de Chiapas y actual senador de Morena, luego de que salieran a la luz documentos y auditorías que exhiben un saqueo sistemático de recursos públicos durante el gobierno de Rutilio Escandón Cadenas, hoy Cónsul de México en Miami.
Durante la Conferencia Mañanera del Pueblo, Sheinbaum precisó que no tenía conocimiento previo de los señalamientos contra Cruz Castellanos; sin embargo, dejó en claro que las observaciones serán revisadas por las instancias correspondientes, al subrayar que la fiscalización de recursos públicos recae en la Auditoría Superior de la Federación, las auditorías estatales y los órganos anticorrupción.
El caso no es aislado ni menor: Pepe Cruz forma parte del entramado político del clan de Adán Augusto López Hernández, exgobernador de Tabasco, y de su cuñado Rutilio Escandón, exmandatario de Chiapas, gobiernos marcados por el avance de la delincuencia organizada. En ese contexto surgió y se fortaleció el grupo criminal conocido como “La Barredora”, originado en Tabasco y que, de acuerdo con investigaciones, operó también en territorio chiapaneco con total impunidad, encabezado por Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública tabasqueño, hoy recluido en el penal del Altiplano.
Las cifras del presunto desfalco son demoledoras. En agosto de 2025, la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno de Chiapas confirmó desvíos superiores a 40 millones de pesos en los sectores de Salud y Educación durante el sexenio de Escandón, lo que derivó en procedimientos resarcitorios por parte de la Auditoría Superior de la Federación. A ello se suman auditorías que detectaron medicamentos e insumos médicos caducos por más de 28 millones de pesos, así como la adquisición irregular de vehículos y ambulancias sin registro contable ni justificación legal.
Actualmente, se realizan auditorías financieras y físicas a prácticamente todas las áreas del sistema de salud chiapaneco, incluidos hospitales, jurisdicciones sanitarias y centros especializados, ante la sospecha de que los recursos públicos fueron utilizados para intereses personales, promoción política y redes de favoritismo, mientras se abandonaba la atención médica de miles de chiapanecos. El caso Pepe Cruz amenaza con convertirse en uno de los escándalos de corrupción más explosivos del sureste, con ramificaciones políticas que podrían escalar a nivel nacional.

