¡PODREDUMBRE POLICIACA EN PLAYA DEL CARMEN!

 

 

  • La detención de escoltas de “Zafiro” exhibe corrupción, abusos y la complicidad del gobierno de Estefanía Mercado; estos son los subordinados de Carlos Montesinos, el secretario de Seguridad Ciudadana Municipal, sí, el chiapaneco evidenciado con el CDS
  • Los mismos que le dieron muerte al humilde pescador. Urge una purga en las corporaciones policíacas, están llenas de delincuentes

 

 

Por Agencias SFAS/Playa del Carmen, QRoo.- La detención de tres escoltas del actual director de la Policía Preventiva de Playa del Carmen, Eleaquín Castro Pérez, alias “Zafiro”, exhibió la podredumbre que existe al interior de la corporación policiaca, donde presuntamente imperan redes de corrupción, extorsión, fabricación de delitos y abusos contra ciudadanos.  Estos son los subordinados de Carlos Montesinos, el secretario de Seguridad Ciudadana Municipal, sí, el chiapaneco evidenciado con el CDS.

 

Los agentes Dionisio “N.”, Montiel “N.” y Guillén “N.” terminaron tras las rejas señalados por presuntos delitos graves como tortura y extorsión, dejando al descubierto que los hombres más cercanos al jefe policiaco operaban bajo una estructura señalada.

 

La captura de los uniformados también vuelve a poner bajo la lupa al director policiaco “Zafiro”, debido a que los ahora detenidos formaban parte de su círculo de confianza y continuaban activos dentro de la corporación pese a las múltiples denuncias ciudadanas por atropellos policiacos. Habitantes de Playa del Carmen han denunciado constantemente detenciones arbitrarias, amenazas, golpizas y cobros ilegales cometidos por elementos municipales, mientras que la delincuencia real continúa operando prácticamente a sus anchas en este destino turístico del Caribe mexicano.

 

El escándalo además alcanza directamente al gobierno municipal encabezado por la alcaldesa Estefanía Mercado, cuya administración ha sido señalada por ignorar los constantes reclamos ciudadanos sobre los abusos de la Policía Municipal. Hoy, la detención de los escoltas deja en evidencia que las autoridades municipales no solamente fallaron en frenar los excesos dentro de la corporación, sino que su silencio y omisión terminan convirtiéndolos en cómplices de los abusos cometidos contra la población.

 

Mientras ciudadanos honestos denuncian persecuciones, extorsiones y violaciones a sus derechos por parte de policías municipales, Playa del Carmen enfrenta una creciente percepción de inseguridad donde la delincuencia organizada y los grupos criminales continúan ganando terreno.