«Desde adentro, la pandilla de La Barredora comienza a barrer a Erubiel»
«No voten por Alonso Que. Es un traidor, un parásito vividor del sistema, vende candidaturas y un hombre de lo más ruin que viene a hundir al movimiento naranja», disparó Armín Marín Saury, un pájaro de cuentas hablando de otro hampón con amplio historial de señalamientos.
El alcalde de Emiliano Zapata, compadre de Jesús Esteban Machado Meza, «El Güero Pulseras», y del cantante Julión Álvarez, se fue a la yugular del expriista que ha hecho de la traición política una forma de vida.
Por Isaac Mendiola SFAS/ Villahermosa, Tabasco; 10 de junio de 2026.—
Pleito entre bandidos cobijados en Movimiento Ciudadano. Se conocen perfectamente bien y saben de qué pie cojea cada uno. Cuando los bandidos se pelean, arde el chiribital. Ninguna de las corrientes que hoy se disputan espacios dentro del partido parece representar algo distinto a la lucha por cuotas de poder.
Armín Marín Saury se fue con todo contra otro bandido de siete suelas: Erubiel Alonso, un viejo operador político venido de más a menos, cuya llegada a Movimiento Ciudadano ha provocado más conflictos que adhesiones.
Acostumbrado a trepar donde encuentra oportunidad, Alonso ha convertido la política en una forma de supervivencia. Va para donde sopla el viento, cambia de bandera cuando le conviene y busca acomodo en cualquier proyecto que le garantice seguir vigente. Sin embargo, en esta ocasión el tiro parece haberle salido por la culata.
Negoció en las alturas con Dante Delgado e intentó fortalecer su proyecto dentro del adancismo refugiado en MC, pero topó con pared. Los grupos enquistados en el partido, particularmente los ligados a La Barredora, no están dispuestos a abrirle espacios tan fácilmente. Entre delincuentes se vean.
Con los cuatreros políticos que ya tienen secuestrado al movimiento naranja, dicen algunos militantes, basta y sobra. ¿Para qué traer más? Por eso el compadre de «El Güero Pulseras», el del CDS, decidió salir al paso y exhibir al otro pájaro de cuentas que tampoco canta mal las rancheras.
Perro no come perro, reza el dicho, pero cuando el botín está en juego hasta los viejos aliados terminan enseñando los colmillos. Conociendo las argucias y maniobras del expriista, Armín Marín prefirió adelantarse y golpear primero desde los micrófonos de un conocido programa radiofónico donde acostumbra despacharse contra sus adversarios.
ERUBIEL COMO EL PERRO DE LAS DOS TORTAS
La ambición lo cegó. Quiso llegar como la gran solución a un partido donde La Barredora ya echó raíces y donde los grupos dominantes no parecen interesados en compartir espacios con nuevos bandidos.
Así comenzó el estira y afloja. Los ataques, las descalificaciones y los golpes políticos han ido escalando de tono. Desde la región de Los Ríos han comenzado a barrer a Alonso Que, quien después de la paliza política recibida en los últimos días optó por hacer lo del avestruz: esconder la cabeza y guardar silencio mientras el fuego sigue avanzando dentro de su propio proyecto.
Lo que está ocurriendo deja una pregunta inevitable: si entre ellos mismos se acusan de traidores, oportunistas y mercaderes de la política, ¿qué confianza pueden ofrecerle a los ciudadanos?
La guerra interna apenas comienza.
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