- El capo se declara culpable y ofrece cooperar con la justicia de Estados Unidos
- Mientras, el abogado de “El Chapo” y de Los Chapitos, asegura que entregará una lista con 32 presuntos narcofuncionarios mexicanos, aumentando la tensión política
Por Agencias SFAS/Nueva York.- Ismael «El Mayo» Zambada aceptó pasar el resto de su vida en una prisión médica de Estados Unidos para evitar ser enviado a un penal federal de máxima seguridad. En una carta dirigida al juez Brian M. Cogan, su abogado, Frank A. Pérez, confirmó que el histórico líder del Cártel de Sinaloa reconoce que los delitos por los que se declaró culpable ameritan cadena perpetua y que no promoverá apelaciones ni recursos legales.
La defensa argumentó que el capo, de 76 años, enfrenta un complejo cuadro de enfermedades derivadas de su edad, por lo que solicitó que sea recluido en una instalación de la Oficina Federal de Prisiones con capacidad para brindarle atención médica especializada. El documento también deja claro que Zambada asume que jamás volverá a recuperar su libertad.
Más allá del sitio donde cumplirá su condena, el aspecto que más inquieta es la ruta jurídica que decidió seguir. A diferencia de Joaquín «El Chapo» Guzmán, quien enfrentó un juicio e intentó revertir su sentencia, «El Mayo» optó por declararse culpable desde el inicio del proceso y mantener una actitud de cooperación con las autoridades estadounidenses, estrategia que su defensa considera debe ser reconocida por la justicia de ese país.
TIEMBLA LA CLASE POLÍTICA MEXICANA
La decisión vuelve a colocar los reflectores sobre la clase política mexicana. Si durante esa cooperación surgen testimonios, documentos o información sobre presuntas redes de protección al narcotráfico, el impacto podría alcanzar a personajes de distintos niveles de gobierno. Hasta ahora las autoridades estadounidenses no han revelado el contenido de esa eventual colaboración, por lo que cualquier posible implicación permanece sin confirmación oficial.
EL CHAPO Y SU LISTA
El ambiente se tensó todavía más por las recientes declaraciones del abogado Jeffrey Lichtman, defensor de Joaquín «El Chapo» Guzmán y de integrantes de Los Chapitos, quien aseguró que entregará a las autoridades de Estados Unidos una lista con 32 presuntos narcofuncionarios mexicanos. Aunque hasta el momento no ha hecho públicos los nombres ni ha presentado pruebas de sus afirmaciones, el anuncio provocó un fuerte revuelo por las implicaciones que tendría para la vida política del país.
Con «El Mayo» aceptando morir en prisión y la posibilidad de que nuevos testimonios e información lleguen a manos de los fiscales estadounidenses, en los círculos del poder más de uno comienza a mirar hacia Nueva York. Si las promesas de cooperación y las advertencias de los abogados terminan convirtiéndose en expedientes judiciales, la sacudida podría ir mucho más allá del narcotráfico y alcanzar a quienes durante años han negado cualquier vínculo con el crimen organizado.

