NO ESTOY AQUÍ PARA PEDIR COMPASIÓN, ESTOY AQUÍ PARA PEDIR PERDÓN: EL MAYO

 

 

• Acepto mi culpabilidad, dijo Zambada, exlíder del CDS, en una corte federal de Nueva York, que lo sentenció a cada perpetua

 

Por Agencias SFAS /Nueva York.- Ismael «El Mayo» Zambada García, cofundador y durante décadas uno de los máximos líderes del Cártel de Sinaloa, fue sentenciado este lunes a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por una corte federal de Brooklyn, Nueva York. Antes de conocer su condena, el capo mexicano sorprendió al tribunal al reconocer su responsabilidad y afirmar: «No estoy aquí para pedir compasión, estoy aquí para pedir perdón. Acepto mi culpabilidad».

 

La sentencia fue dictada por el juez Brian Cogan, quien también presidió el juicio de Joaquín «El Chapo» Guzmán. Además de la prisión de por vida, el tribunal ordenó el decomiso de 15 mil millones de dólares, al considerar que esa cifra corresponde a las ganancias obtenidas por las actividades ilícitas del Cártel de Sinaloa durante el liderazgo de Zambada.

 

Zambada, de 76 años, se declaró culpable en agosto de 2025 de cargos por dirigir una empresa criminal continua, conspiración para delinquir bajo la ley RICO y narcotráfico, aceptando su responsabilidad en el envío de enormes cargamentos de cocaína, heroína, metanfetamina y fentanilo hacia Estados Unidos. El acuerdo con la Fiscalía estadounidense le permitió evitar la pena de muerte, pero implicaba obligatoriamente la cadena perpetua.

 

Durante la audiencia, la defensa solicitó que el narcotraficante cumpla su condena en un centro penitenciario con atención médica especializada, debido al deterioro de su salud. Sin embargo, los fiscales sostuvieron que, pese a su edad, aún conserva influencia dentro de la estructura del Cártel de Sinaloa y advirtieron que podría seguir ejerciendo poder desde prisión, motivo por el que respaldaron la condena más severa.

 

La condena de «El Mayo» representa uno de los golpes judiciales más importantes contra el narcotráfico mexicano desde la sentencia de «El Chapo» Guzmán en 2019. Su captura en julio de 2024, tras arribar a territorio estadounidense junto con Joaquín Guzmán López, desencadenó una violenta disputa interna en el Cártel de Sinaloa, mientras que las autoridades estadounidenses consideran que esta resolución marca el cierre judicial de uno de los narcotraficantes más influyentes y escurridizos de las últimas cuatro décadas.