JAY CLAYTON, QUIEN ACUSÓ A ROCHA MOYA DE COMPLICIDAD CON EL CRIMEN, ES YA EL DIRECTOR DE INTELIGENCIA EN EU

 

  • ¡A temblar narcoterroristas!; Donald Trump, el hombre más poderoso del planeta, logró su objetivo: el exfiscal de Nueva York y quien señaló a narcopolíticos mexicanos, como al senador Enrique Inzunza Cázarez, es hoy el jefe de todas las agencias de inteligencia de la gran potencia

 

Por Agencias SFAS/Washington, D.C.– ¡A temblar narcoterroristas y sus gavillas! El Senado de Estados Unidos confirmó a Jay Clayton como nuevo director de Inteligencia Nacional (DNI), colocándolo al frente de las 18 agencias que integran la comunidad de inteligencia estadounidense. La designación fortalece la estrategia del presidente Donald Trump contra los cárteles, considerados organizaciones terroristas por su administración, y coloca en una posición clave al exfiscal que impulsó investigaciones de alto perfil sobre presuntos vínculos entre políticos mexicanos y el crimen organizado.

 

Como fiscal del Distrito Sur de Nueva York, Clayton encabezó la acusación presentada en abril de 2026 contra el entonces gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como contra el senador Enrique Inzunza Cázarez, el entonces alcalde de Culiacán Juan de Dios Gámez Mendívil y otros funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, a quienes las autoridades estadounidenses señalaron por presunta conspiración para favorecer al Cártel de Sinaloa mediante protección política y operativa. Todos los acusados han rechazado los señalamientos y sostienen que son inocentes.

 

La ofensiva encabezada por Clayton marcó un punto de inflexión en la relación entre Washington y los presuntos vínculos del narcotráfico con la clase política mexicana. Bajo su conducción, fiscales federales integraron expedientes sustentados, según las autoridades estadounidenses, en labores de inteligencia, testimonios de testigos colaboradores, intervenciones telefónicas y evidencia financiera que apuntarían a una presunta red de protección institucional al Cártel de Sinaloa. Las acusaciones provocaron un fuerte impacto político en México al involucrar a funcionarios de primer nivel, dejando en claro que la estrategia de Estados Unidos ya no se limitaría a perseguir únicamente a los líderes criminales, sino también a quienes, presuntamente desde el poder público, facilitaron sus operaciones.

 

Las investigaciones ya comenzaron a generar consecuencias. De acuerdo con diversos reportes, el exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, y el exsecretario de Administración y Finanzas, Enrique Díaz Vega, se entregaron voluntariamente a las autoridades estadounidenses para enfrentar el proceso judicial. Mientras tanto, otros de los señalados continúan rechazando las acusaciones y enfrentan los procedimientos legales correspondientes.

 

La llegada de Clayton a la Dirección Nacional de Inteligencia es vista por analistas como un movimiento que podría intensificar el intercambio de información entre agencias federales, fortalecer la persecución de las organizaciones criminales y ampliar las investigaciones sobre presuntos nexos entre el narcotráfico y actores políticos en México y otros países como Colombia, Venezuela, Cuba, entre otros. Con Donald Trump decidido a endurecer la ofensiva contra los cárteles y sus redes de protección, el nombramiento del exfiscal representa una nueva etapa en la estrategia de seguridad de Estados Unidos, con posibles repercusiones tanto para las estructuras del crimen organizado como para los funcionarios que se encuentren bajo investigación.