- El ‘delfín’ de Arturo Núñez Jiménez cuenta con amplió apoyo del gabinete en pleno y diputados para hacerlo candidato, sin embargo no despega
POR MARCO ANTONIO LAMPON/Violentando la Ley Electoral, el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso local, José Antonio De La Vega Asmitia, ha venido realizando reuniones con fines preelectorales a lo largo y ancho del territorio estatal sin que a la fecha el órgano electoral del Estado le llame la atención o le haga una amonestación por presumibles campañas anticipadas.
Pese a que el legislador se ha apoyado en asociaciones civiles no gubernamentales para esquivar la Ley Electoral en la materia, en diversos municipios se le ha visto acompañado de sus ayudantes, secretarios y de los operadores de su campaña, utilizando recursos públicos del Congreso del Estado.
El popular Pepe Toño se hace acompañar además de algunos legisladores locales, “que le hacen el favor” para allegarles gente a sus mítines, pues muchos han deslucido, con poca gente y sin el consenso popular que se requiere.
Pese a ello, los actos lucen alicaídos, con poca gente y en muchos lugares la gente no va porque se preguntan quién es y a qué partido pertenece, pues el ex panista pese a tener ya tiempo en el PRD no es identificado con las siglas amarillas como otros ex prófugos de partidos que se fueron al Sol Azteca y de inmediato fueron reconocidos por el respetable.
LO RECHAZAN
En esa alocada carrera por la candidatura, el legislador local del PRD y pastor de los diputados, ha recibido desaires, resquemores y hasta desprecio de la gente, que cree que viene a prometer nada nuevo.
En mayo pasado, recibió el rechazo de los ciudadanos, ahora fueron los habitantes de la ranchería Buenavista de la Villa Tamulté de las Sabanas, quienes lo cuestionaron e incluso tiraron algunos objetos mientras emitía su mensaje.
Un video que circuló en las diversas redes sociales, se aprecia cómo uno de los ciudadanos de la ranchería Buenavista tercera sección lo increpa molesto primero porque el evento con el perredista para las cinco de la tarde, y que comenzó dos horas más tarde, le pide no seguir prometiendo porque no se les ha cumplido.
«Ahorita vas hablar compañero no te aceleres», le dice el diputado José Antonio a uno de los asistentes que también reclamaba desde su lugar.
«Yo tengo 76 años, yo no estoy luchando para mí, sino para mis nietos y nietos de los compañeros indígenas; primeramente los jóvenes que están estudiando bachiller, están en la escuela secundaria y no tienen por qué estar en la escuela secundaria», recriminó el habitante ya molesto, recibiendo el aplauso de los asistentes.
«Ya hemos ayudado al PRD, de 1968 estamos con el PRD, pero ningún beneficio nos ha dado», le dijo otro de los asistentes al evento.
De una parte del salón donde se encontraban algunos inconformes con la visita de José Antonio de la Vega Asmitia fue lanzada una botella de cristal que cayó cerca del legislador.
Días antes, también en una gira por el municipio de Cárdenas, una mujer también encaró al presidente de la Jucopo y le reclamó la falta de atención a sus demandas. «Esto es precisamente lo que significa un diálogo real, porque de nada serviría que uno viniera hablar y hablar sin escuchar a la gente», concluyó.
LOS PLEITOS CON MAD Y
LOS PERREDISTAS “PUROS”
En medio del desatino de su alocada campaña, De La Vega ha tenido que enfrentar también la andanada que los priístas le lanzan desde la tribuna del Congreso del Estado, más Manuel Andrade, que ha calificado la presidencia del legislativa como un asunto de “ocurrencias”.
El ex mandatario ha señalado reiteradamente que el presidente de la Jucopo utiliza dinero público para hacer campaña, situación que lo mantiene como el “enemigo” incómodo dentro del Congreso Local, pues el priísta ha amenazado con enviar evidencias al respecto.
Pero también en el PRD ha encontrado resistencia a su liderazgo, como con los de la corriente Focilista, seguidores de Juan Manuel Fócil, que ven a De La Vega como un impostor del perredismo y un advenedizo para buscar la candidatura a gobernador.
Así, el ex panista y ahora “pastor” legislativo no encuentra paz ni sosiego en ninguna parte. Sobre todo porque sabe que su alicaída campaña no despega ni da resultados, y lo más grave: tiene un año caminando y lo que ha sido buenos resultados han quedado en solo eso. Por lo que muchos enemigos dicen que el Pepe Toño “ni pinta ni da color”.


