-El nonagenario vocero implicado más en promover a sus vástagos para cargos de elección popular
-Los medios de comunicación difunden lo que quieren; no existe ni plataforma digital que logre levantarlo
POR PEDRO PABLO JARAMILLO/Villahermosa, Tabasco.- La caída en la imagen de popularidad del gobernador Arturo Núñez Jiménez no solo tiene que ver con los problemas de inseguridad y crisis social y económica, sino a la mala estrategia que desde la Dirección General de Comunicación Social y Relaciones Públicas (DGCSRP) del Gobierno Estatal se le hace, lo que ha provocado además que el Jefe del Ejecutivo tenga actualmente un índice de aprobación de apenas 17 por ciento, el más bajo de los últimos veinte años.
A dos meses de que un conocido diario local diera a conocer la dramática caída de Arturo Núñez en los sondeos de opinión, con apenas un 17 por ciento de aprobación, la política de comunicación social sigue siendo la misma y lo que es peor, el titular de esa área, Francisco Peralta Burelo, sigue empecinado en dejar hacer y dejar pasar, en detrimento de que la fama de Núñez Jiménez entre los tabasqueños, crezca y lo hunda aún más al término de lo que le queda a su mandato.
A mediados de mayo pasado, al conocer la baja popularidad que se le atribuye, el Jefe del Ejecutivo realizó una reunión de emergencia en La Quinta Grijalva, sede oficial del gobernador y residencia oficial de la familia gobernante, en donde no solo estuvieron presentes Francisco Peralta y su subalterno Carlos García Paniagua, sino que también participaron en ese cónclave, la directora administrativa, Bertha Lilia Merodio Gaspar, a quien mucho atribuyen “poder” sobre Pancho Peralta, y la ex titular de DGCSRP, Dolores Gutiérrez Zurita, quien además es la que maneja actualmente TVT, la televisora oficial del gobierno.
Y es que a un año y meses del relevo en Comunicación Social de Gobierno, la mala imagen de Núñez Jiménez ha ido a la baja, pues de un 36 por ciento que traía a mediados del 2016, actualmente sus momios son de apenas un 17 por ciento, producto de la mala imagen que Pancho Peralta le hace y a la nula política social de comunicación existente, pues todo es pachanga y fiesta de día y noche en esa oficina.
Los malquerientes del nuñismo dicen que la mala imagen de ANJ continúa y se acentúa por la equivocada política de comunicación social existente y porque la figura de Pancho Peralta pesa, ya que es un político a la vieja usanza, con finos modales, pero sin poder de decisión ni capacidad para difundir la imagen del gobierno del Cambio.
Al viejo comalcalquense los enemigos de Núñez le achacan la mala imagen de nuñismo y hasta lo responsabilizan de mal manejar la imagen de la crisis derivada de la alta y peligrosa inseguridad que campea en todo el territorio tabasqueño, con los índices más altos en asesinatos, robos, secuestros y levantones.
DEJAR HACER, DEJAR PASAR
Con una hoja de servicio larga dentro de la administración pública federal, estatal y municipal, Francisco Peralta Burelo, tiene también yerros garrafales y señalamientos de opacidad durante su carrera de servidor público. En más de cuarenta años de servidor público, Pancho Peralta ha probado todo el poder político y también los sinsabores de la grilla política, como cuando fue desterrado a la vida privada por tres ex mandatarios, Enrique Priego, Manuel Andrade y Andrés Rafael Granier, que nada quisieron saber de él.
Orillado a la vida social privada, el ex presidente del TSJ y ex director de Cultura Estatal, tuvo que enfrentar la crisis de estar fuera del presupuesto y se dedicó a editar una revista de corte político-cultural, Mesa 42, en la que escribía análisis sobre el quehacer gubernamental de los últimos 18 años, siempre cuidando los puntos sobre las íes, para no perder la publicidad oficial, de la que vivió los últimos años antes de volver a la vida pública.
Investido como titular de Comunicación Social, Pancho Peralta ha sido señalado de mantener una disputa por el control de esa área con la anterior ex titular, Lolita Gutiérrez, a quien el Gobernador aprecia y premió con la dirección de TVT, desde donde se rumora la ex vocera le hace la vida imposible a Peralta Burelo, pues lo considera un advenedizo dentro del equipo de Nuñistas.
Con todos esos problemas encima y con una directora administrativa, Bertha Lilia Merodio Gaspar, que lo maneja a su antojo y lo inutiliza, Pancho Peralta ha pasado a ser el culpable de la mala imagen que el Gobernador Arturo Núñez tiene actualmente, pues su política de dejad hacer, dejar pasar le ha traído más dolores de cabeza al Mandatario, que está ya seriamente pensando en cambiar a Peralta Burelo a escasos 17 de que concluya su mandato.
“Estamos en un vacío de comunicación en el manejo de la imagen del Gobernador Arturo Núñez y eso es responsabilidad de usted”, le habría reprochado Gutiérrez a Peralta, durante el conclave de mayo en la quinta, pues desde su parecer, los escasos logros y pocos resultados de las principales áreas del gobierno, no se difunden de manera adecuada y si por el contrario desde la DGCSRP se promueve la división gubernamental y el encono.
LA DISPUTA CON GAUDIANO, OTRO YERRO
Todo indica que la disputa entre el ex primer concejal y el actual alcalde de Villahermosa, Gerardo Gaudiano Rovirosa, trae empecinado al vocero nuñista en mal informar de los logros municipales y magnificar los yerros, mediante testaferros articulistas y directores de diarios locales, a quienes contrató con fuertes sumas para desprestigiar al joven edil de Centro.
Se sabe que Pancho Peralta desde sus oficinas, ha dado la orden de manejar temas como la incidencia delictiva, el desempleo, la contratación de equipo vactors, los nexos de su hermano Cristóbal y otros empleados del ayuntamiento con el ex Gobernador de Quintana Roo, para hacer aparecer mal gobernante al nieto de Rovirosa, sin tomar en cuenta que en muchos de esos temas se afecta indirectamente al mandatario estatal.
Y es que sin oficio de conocer a fondo el tema de comunicación social y sin asesores confiables, tiene una sarta de individuos que no hacen nada y cobran bien como un tal Fernando Hernández, Javier Gaytán y Carlos García, Pancho Peralta ha ido de error tras error, creyendo que su jefe y amigo está contento, pese a los índices de aceptación que tiene y que lo ubican como el peor mandatario estatal en las dos últimas décadas.
LOLITA GUTIERREZ, EL PODER TRAS EL TRONO
Ante la falta de perfiles en el área de comunicación social del Gobierno del Estado, la ex vocera, Lolita Gutiérrez, se ha dedicado en las últimas semanas a ventilar en los medios los principales problemas de la administración estatal con el afán de que no se agudicen los conflictos sociales y los índices de aceptación del gobierno y gobernante suban a la media requerida para mediados del 2018.
Con una sapiencia y conocimiento real del tema de la comunicación, la actual titular de TVT, se ha adueñado del presupuesto de Comunicación Social y es quien lo sigue manejando a su antojo, como lo hizo en los primeros cuatro años del nuñismo, cuando beneficio a periódicos nacionales y programas de TV nacional con pagos millonarios por publicidad, lo mismo quiere hacer ahora ante el papel negligente e ineficaz del comalcalquense, que solo mira y remira lo que la ex vocera hace y ordena.
La cereza en el pastel para Lolita Gutiérrez, será el enorme presupuesto que la DGCSRP manejará a inicios del 2018 para las elecciones constitucionales de ese año, por lo que ya prepara la ofensiva para “destronar” a Pancho Peralta de la silla de Comunicación Social y poner en su lugar a un convencido Nuñista, un personaje que se alista ya a levantar la alicaída jornada gubernamental de Arturo Núñez Jiménez, a quien sus adversarios ven como el gobernante efímero de las izquierda tabasqueña.
Audaz y polémica, la ex diputada federal y amiga personal de ANJ, sabe que los yerros de Pancho Peralta pueden ser fatales para que se tengan elementos de un cambo urgente en esa oficina, sobre todo si se toma en cuenta que de los más de 17 Periódicos diarios que se editan en el Estado, más una veintena de revistas semanales y mensuales, todos escriben lo que quieren y como quieren, sin una política de comunicación acorde a los lineamientos de una verdadera comunicación social.
Hay descontrol en todas las áreas de la DGCSRP, todos los medios litigan en sus ediciones sobre los temas álgidos que mantienen en picada al mandatario y lo que es aún más grave: los responsables de las áreas de comunicación social en más de una veintena de oficinas públicas son gente de Lolita Gutiérrez, la verdadera mandamás y la que maneja el pandero.
MORENA Y LOS SIBILLA AL ATAQUE
Así, con el riesgo que se difundió ampliamente en redes sociales, sobre el “complot” que estaría preparando Morena con los hermanos Sibilla Zurita para exhibir las deficiencias del actual gobierno y frenar las aspiraciones del PRD en los comicios del 2018, perece ser que los días de Pancho Peralta al frente de Comunicación Social están contados.
Parte de toda esa trama, tiene que ver con las índices altos de temas como la inseguridad y el desempleo que mantienen a Tabasco en los primeros lugares de esos flagelos, además de la temática electoral, un dique obligado para Morena, con el fin de poder frenar las aspiraciones del PRD de retener el poder político.
Aunque esa noticia pasó de noche en algunos medios afines al gobierno, fue en las redes sociales donde más se difundió, pues en algunos pasos el control gubernamental de Lolita Gutiérrez con esos diarios, pudo más que la buena intención del mal logrado Pancho Peralta, que no ve ya lo duro, sino lo tupido.
Fiel al catalogar a las revistas y periódicos serios como enemigos, y a los periodistas críticos como opositores, Pancho Peralta se ha quedado callado y ha enmudecido. Sigue cómodamente sentado en sus oficinas a donde todos los días llega tomando café y saludando a sus subalternos, pero no es capaz de ver la realidad que lo ensombrece y lo empequeñece, que lo hace ser responsable de la mala imagen que hoy goza el Gobernador Arturo Núñez.
LOLITA GUTIÉRREZ, ADICTA A LUJOS Y BUEN VINO
Dolores del Carmen Gutiérrez Zurita es la misma que en abril de 2016 fue denunciada en un diario nacional con fuertes críticas hacia el gobierno del tabasqueño de Arturo Núñez, ya que su entonces vocera generaba elevados gastos en viáticos de los viajes que realizaba sus funcionarios, principalmente cuando visitan la Ciudad de México.
Según el diario metropolitano, Gutiérrez Zurita, fue vista el miércoles 30 de marzo, comiendo en el restaurant J&G Grill, del exclusivo Hotel St. Regis de la Ciudad de México, considerado uno de los diez establecimientos gastronómicos más exclusivos de la capital del país.
Durante su estancia en el lujoso restaurante, la vocera del Gobierno de Tabasco pidió dos botellas de vino, uno italiano y el otro español, por lo que su cuenta llegó a la suma de 12 mil 261.20 pesos.
Si bien es inobjetable que la funcionaria tiene toda la libertad de acudir al sitio de su elección, sí resulta cuestionable que realice gastos personales tan elevados utilizando el presupuesto público.
Durante sus tiempos de periodista, Dolores Gutiérrez criticó los excesos de los gobiernos priistas, como el de Roberto Madrazo, y ahora –en su vida de funcionaria- repite la misma vida de derroches.
En su visita al J&G Grill la vocera estuvo acompañada por dos personas y su comida consistió en una entrada de sashimi de salmón con arroz crujiente y mayonesa de chipotle (por 250 pesos). Como plato fuerte pidió un filete Rib Eye, con valor de 615 pesos, más una guarnición de puré de papa que cuesta 120 pesos.
Al bar se pidieron dos botellas de vino tinto, el primero de origen italiano de la región de la Toscana & Umbria, de la marca Antinori ‘Tignanello’, AOC Chianti classico, del año 2008, con valor de 4 mil 170 pesos.
La segunda botella fue un vino tinto español de la comarca de Priorato de la casa Álvaro Palacios ‘Finca Dofi’ 2008, con valor de 4 mil 180 pesos.
Estas dos marcas forman parte de una de las mejores colecciones de vinos de la Ciudad de México, y los alimentos del restaurante J&G Grill son creaciones exclusivas del chef ejecutivo Olivier Desboise.
En total la funcionaria del gobierno de Arturo Núñez pagó más de 12 mil pesos, facturados al Gobierno del Estado de Tabasco.



