EVANGELIO DEL LUNES 19/04/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
LUNES III DE PASCUA Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Desde pequeños se nos estimula a lograr 3 elementos: conocimientos, cosas y acciones… Pero no basta saber, tener y hacer, si olvidamos lo más sagrado que nos regaló Dios en su infinita bondad: SER. Y esa debe ser nuestra conquista. Somos los hijos amados de Dios, hechos a su imagen y semejanza… Así de grande es el amor misericordioso de nuestro creador. Él es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
(Juan 6, 22-29). “Después de la multiplicación de los panes, cuando Jesús dio de comer a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el lago. Al día siguiente, la multitud, que estaba en la otra orilla del lago, se dio cuenta de que allí no había más que una sola barca y de que Jesús no se había embarcado con sus discípulos, sino que éstos habían partido solos. En eso llegaron otras barcas desde Tiberíades al lugar donde la multitud había comido el pan.
Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaúm para buscar a Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: “Maestro, ¿cuándo llegaste acá?”. Jesús les contestó: “Yo les aseguro que ustedes no me andan buscando por haber visto señales milagrosas, sino por haber comido de aquellos panes hasta saciarse. No trabajen por ese alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para la vida eterna y que les dará el Hijo del hombre; porque a éste, el Padre Dios lo ha marcado con su sello”. Ellos le dijeron: “¿Qué necesitamos para llevar a cabo las obras de Dios?”. Respondió Jesús: “La obra de Dios consiste en que crean en aquel a quien él ha enviado”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Cuando la gente encontró a Jesús, tuvo con él una larga conversación, llamada el Discurso del Pan de Vida. Jesús hizo como el Papa, o al revés, éste como él… El Maestro se fue de gira por Galilea y se entrevistó con los tres sectores de la sociedad: la gente de a pie, los judíos dirigentes y los discípulos que venían de los dos grupos anteriores. A todos éstos los recibió. Como el Papa, sólo le faltó las Damas de Blanco de Cuba y la Oposición de Venezuela.
-¿Por qué Jesús no dialogó con estos últimos?
-La primera razón porque todavía no existían y, la más grave, porque los fariseos no los incluyeron. ¡Qué lastima! Porque estos grupos tienen mucho que decir.
-¿Y a los curas los invitaron?… ¡¿Hay curas chavistas?!… ¡Ji,ji,ji,ji!
-Eso no es problema tuyo … ¡Y no te rías!… ¡Boquiabierta!… ¡Ve a lavarte esa boca!…
-Es que no hay pasta dental… ¡Ji,ji,ji,ji!…
-Lávatela con jabón azul…
La conversación de Jesús con la gente es bonita pero exigente. Él trata de que abran los ojos para que aprendan a leer los acontecimientos y descubran en ellos el rumbo que deben tomar. Pues no basta ir detrás de las señales milagrosas que multiplican el pan para el cuerpo. No sólo de pan vive el hombre. La lucha por la vida sin una mística no alcanza la raíz.
La gente busca a Jesús porque quiere más pan, más bolsas con comida. Ve que no ha entrado en la barca con los discípulos y, por ello, no entiende cómo ha hecho para llegar a Cafarnaúm. Tampoco conciben el milagro de la multiplicación de los panes. El pueblo ve lo que acontece, pero no llega a entender todo esto como una señal de algo más profundo. Se detiene en la superficie: en la hartura de la comida. Busca pan y vida, pero sólo para el cuerpo. No es la cena por la cena, es algo más profundo. Es parecido al pan acostumbrado que consumimos. Lo importante no es comer, sino alimentarnos.
En el evangelio de hoy aprendí… No quiere decir que la comida no tenga su importancia. ¡Claro que sí! Pero el objetivo no es comer, es alimentarse. Así es en la fe. La piedad y las manifestaciones externas de la espiritualidad son importantes, y muy significativas. Pero el objetivo de todo cristiano no es quedarse en la puerta de la fe, sino entrar. No toques, empuja la puerta. Una vez oí una frase de un sacerdote que decía: “Muchos católicos se quedan en unos come hostias”. Y no se trata de “comer hostias”, sino de alimentarnos en el amor… Comulgar es amar.
Pensamiento del día… Jesús dijo a la gente: “No trabajen por ese alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para la vida eterna”. Es decir la obra de Dios. Ellos le dijeron: “¿Qué necesitamos para llevar a cabo las obras de Dios?”. Respondió Jesús: “La obra de Dios consiste en que crean en aquél a quien Él ha enviado”. Cfr. Juan 6, 27-29.
Sin fe Fe no hay alimento.
Tarea para la casa… Toda esta semana, Biblia en mano, como un retiro espiritual, sigue con atención alguno de estos diálogos de Juan: 6, 22-27; 6, 28-34; 6, 35-40; 6, 41-51; 6, 52-58; 6, 59-66; 6, 67-71. Son siete citas… hasta donde puedas llegar.
@RicardoBulmez Padre Ricura.
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